domingo, 8 de enero de 2012

Concreto sensible


Habla Jerónimo Artiles:

Dice Tomas: “yo parto de lo concreto sensible, de la realidad material, y digo sensible porque estoy en la percepción”. Tomás introduce la determinación sensible al debate. Y su afirmación de que parte de lo concreto sensible, presupone un acto cognitivo que depende de su voluntad.

Hegel, en su texto Lógica (Ediciones folio, pág. 27) dice: “cuando digo yo, entiendo por yo el yo que soy y que excluye todos los demás yoes. Pero lo que llamo yo es cualquier yo que, como el mío, excluye todos los demás”.  Y en  Fenomenología del espíritu (Fondo de  Cultura económica, pág. 66) dice: “Al decir este aquí, este ahora, algo singular, digo todos los estos, los aquí, los ahoras, los singulares; y lo mismo, al decir yo digo este yo singular, digo en general todos los yo”.
 Me hago las siguientes preguntas: ¿Cuando estamos en la percepción, partimos de lo concreto sensible o de lo abstracto sensible? ¿El partir de lo concreto sensible o de lo abstracto sensible es un acto de voluntad o de necesidad?
Francisco Umpiérrez en su contestación a Tomás termina con estas ideas: “Si hablamos de una mesa, un objeto relativamente pequeño, asequible a la percepción sensible, y con unas determinaciones simples fáciles de captar. Ahí todo puede quedar relativamente claro, pero no así en la economía”. Me llama la atención que al referirse a la mesa diga: objeto relativamente pequeño y no objeto pequeño. También que diga ahí todo puede quedar relativamente claro y no todo queda claro. Así que volvamos al ejemplo de la mesa:
La mesa es un producto del trabajo del carpintero. En el capitulo dedicado al carácter doble del trabajo representado en la mercancía, Marx termina diciendo: “Por un lado, todo trabajo es gasto de fuerza trabajo humana en el sentido fisiológico, y en esta calidad de trabajo humano igual o de trabajo abstractamente humano constituye el valor de las mercancías. Por otro lado, todo trabajo es gasto de fuerza de trabajo humana de forma especifica, conforme a un fin, y en esta calidad de trabajo útil concreto produce valores de uso”. Y unas líneas más adelante, ya en el capitulo la forma del valor o el valor de cambio, dice esto otro: “En contraste directo con la burda objetividad sensible de los cuerpos de las mercancías no penetra en su objetividad de valor ni un solo átomo de material natural. De ahí que se le puedan dar las vueltas que se quieran a una mercancía, mas como cosa de valor permanece inasequible”. Por tanto la mesa en tanto concreta, en cuanto totalidad de determinaciones, tiene determinaciones no perceptibles, su valor no es perceptible por medio de los órganos de los sentidos. Por lo tanto es un acto necesario y no de voluntad partir de lo abstracto y no de lo concreto en el conocimiento de la mesa en cuanto concreta. Por otro lado, si consideramos la mesa en relación a determinaciones que puedan ser captadas por medio de los órganos de los sentidos, en tanto la captamos como imagen y color, no la captamos en tanto temperatura; en tanto partimos de  un lado, no partimos de  otro lado. Por lo tanto, en relación a las determinaciones sensibles, tenemos que partir necesariamente de lo abstracto y no es un acto de voluntad partir de lo concreto.
Tomás introduce la determinación sensible, al decir que parte de lo concreto sensible. Así introduce otro problema teórico: ¿Podemos conocer la mesa en cuanto totalidad, en cuanto concreto, sin partir de lo sensible? Digo no, no podemos. ¿Podemos conocerla en su totalidad partiendo sólo de lo sensible? Vuelvo a decir no, no podemos.
Termino con una cita de Hegel, de su obra Lógica:
“Ya en esta exposición preliminar se ve producirse la diferencia de la percepción sensible, de la representación y del pensamiento. Es una diferencia decisiva para la inteligencia de la naturaleza y de las diversas especies de conocimiento. Será, pues, aclarar este último punto, señalar aquí esta diferencia. Para explicar la percepción sensible se recurre, ante todo, a los sentidos, o a sus órganos. Pero la expresión órganos de los sentidos no procura determinación alguna de lo que es aprehendido por medio de la percepción sensible. La diferencia entre ésta y del pensamiento consiste en que la determinación de la primera es la individualidad, y como lo individual (el ser completamente abstracto, y, por decirlo así, en el estado de átomo) está también en relación en la percepción sensible, las cosas son exteriores unas a otras y en esta exterioridad sus formas abstractas más inmediatas son la yuxtaposición  y la sucesión”.

4 comentarios:

  1. Tomas:
    Yo invito a Francisco y a jerónimo a que lean lo " abstracto y lo concreto" en el diccionario soviético de filosofía.
    http://www.filosofia.org/enc/ros/abstr3.htm.
    Creo que ahí se dá una explicación bastante sencilla de comprender del movimiento teórico de lo abstracto a lo concreto. Sobre todo este último apartado que es el más importante.
    "El conocimiento teórico realmente científico consiste en un movimiento del pensar que parte de la multiplicidad sensorial de lo concreto y llega a la reproducción del objeto en toda su esencialidad y complejidad. El procedimiento que permite reproducir teóricamente en la conciencia la integridad del objeto estriba en la ascensión de lo abstracto a lo concreto, lo cual constituye la forma universal en que se desenvuelve el conocimiento científico, el reflejo sistemático del objeto en conceptos. La ascensión de lo abstracto a lo concreto, como procedimiento para trabar los conceptos en un sistema íntegro que refleje la disociación objetiva del objeto investigado y la unidad de sus partes, presupone el movimiento inicial de lo concreto (de lo dado en la contemplación) a lo abstracto. En este último camino se forman los conceptos que reflejan los aspectos y propiedades singulares del objeto, aspectos y propiedades que sólo pueden ser comprendidos en tanto son considerados como momentos de un todo, determinables por el contenido específico del mismo. De ahí que sea necesario distinguir lo concreto como objeto que se estudia, como punto de partida de la investigación (lo concreto sensible) y lo concreto como culminación, como resultado de la investigación, como concepto científico del objeto (lo concreto conceptual). "

    ResponderEliminar
  2. Acepto la invitación de Tomás.
    Ya antes de leer este comentario había reflexionado sobre mi comentario: "concreto sensible". La siguiente es la reflexión que realicé:

    En mi anterior comentario hice critica a la idea: “Yo parto de lo concreto sensible, de la realidad material, y digo sensible porque estoy en la percepción”. La primera crítica fue considerar que el partir de lo concreto sensible no es un acto de voluntad. Y la segunda que no se puede partir de lo concreto sensible. Mi trabajo lo terminé con una cita de Hegel. La cita continúa así:

    “El contenido de la representación es también esa materia sensible, pero una materia que yo me he apropiado, porque este contenido reside en mí, y ha revestido una forma sensible, general y reflejada.
    Sin embargo, aparte esta materia sensible, la representación tiene también por contenido una materia que saca de otra fuente, es decir, del pensamiento que tiene conciencia de sí mismo”

    En mi anterior trabajo dije: Un ejemplo, me represento una mesa como totalidad…Esta idea presupone la representación de la mesa como totalidad como acto de voluntad. Así que me hago las siguientes preguntas: ¿Podemos hacernos una representación de la mesa como totalidad? Digo no ¿Depende de un acto cognitivo voluntario representarnos la mesa como totalidad o sólo puedo hacerme una representación abstracta de la mesa? Sólo puedo hacerme una representación abstracta de la mesa. Y sólo considerando la totalidad de las determinaciones de una representación de la mesa, la representación es concreta. Pero como no puedo representarme todas las determinaciones de la mesa, ya que esto supone representarme la totalidad de las relaciones cognitivas con la mesa. Cuando me represento la mesa no puedo ver la mesa. Por lo tanto la percepción de la mesa como objeto externo no es posible en la representación. El contenido sensible de la mesa en la representación ha revestido una forma general y reflejada. No puedo hacerme la representación concreta de la mesa, sólo puedo hacerme múltiples representaciones abstractas de la mesa. Y no depende de mi voluntad. Puedo decir: pensemos en la mesa en cuanto totalidad, pero no puedo pensar la mesa en su totalidad en un juicio. Y no depende de mi voluntad.
    Saludos cordiales

    ResponderEliminar
  3. La siguiente es la reflexión sobre el texto que remitió Tomás:

    La siguiente idea está contenida en el Diccionario soviético de filosofía: “El conocimiento teórico realmente científico consiste en un movimiento del pensar que parte de la multiplicidad sensorial de lo concreto y llega a la reproducción del objeto en toda su esencialidad y complejidad”. Son las primeras ideas contenidas en el texto sobre el que me invita a pensar Tomás.
    El movimiento del pensar que se determina como concreto no es patrimonio del pensamiento científico. Tampoco es cierto que que el movimiento del pensar, parta de lo concreto o parta de lo abstracto, llegue a la reproducción del objeto en toda su esencialidad y complejidad. El pensamiento produce ideas, objetos ideales. La producción de los científicos y sus objetos de investigación son de una extensión casi infinita.
    Pensemos en un bosque. Pensemos en una semilla concreta, en sí, la semilla contiene la posibilidad del árbol. Y en condiciones adecuadas la semilla puede germinar y reproducir el árbol, que producirá semillas. Por lo tanto la semilla es un paso abstracto necesario en la reproducción del árbol. Los árboles no piensan.
    ¿Donde puede producir y reproducir el hombre un objeto en toda su esencialidad y complejidad? en el proceso de de producción, que necesariamente tiene que ser un proceso de reproducción, pues el hombre tiene que comer hoy y mañana. Tiene que producir y consumir para mantenerse vivo. Y para producir y reproducir los medios de trabajo y los medios de vida, el hombre no sólo tiene que poner en actividad sus fuerzas esenciales subjetivas, sino también sus fuerzas esenciales objetivas. Y necesita del material natural que pone la naturaleza, transformar el objeto de trabajo y objetivarse en el. Y su producto, el objeto de consumo, que al consumirlo crea la necesidad de reproducirlo.

    ResponderEliminar
  4. Divido el comentario en dos partes ya que no me deja publicarlo entero. Continuación:

    Podemos ponernos de acuerdo que con concreto nos referimos al todo y con abstracto a la parte. Así lo concreto tendría más determinaciones que lo abstracto.
    Una reflexión formal: Pensemos en la humanidad en tanto concreto. Los abuelos, las mujeres, los padres y los hijos serían partes de la humanidad. Por lo tanto los niños son parte de la humanidad. Y entre los niños están los que viven felices y los que se mueren de hambre, como partes de la humanidad. Luego los niños que se mueren de hambre son un abstracto. Me siento profundamente ridículo.
    He leído los índices de las siguientes obras de G.W.F. Hegel. Lecciones sobre la estética, Lógica, Fenomenología del espíritu, Principios de la filosofía del derecho y Lecciones sobre la filosofía de la historia universal. No he encontrado ningún capítulo donde se refiera de forma sustantiva a lo concreto y lo abstracto. Sin embargo, en el contenido de estas obras si hay referencias a lo concreto y lo abstracto. Dos ejemplos:

    1) Principios de la filosofía del derecho,( edición edhasa, 1999, pg 61): “Esto es también lo que constituye el sentido concreto de lo que antes se designó de un modo más abstracto como unidad de la forma y del contenido, pues la forma en su significado más concreto, es la razón en cuanto conocimiento conceptual, y el contenido, la razón en cuanto esencia sustancial tanto de la realidad ética como natural; la unidad consciente de ambas es la idea filosófica”.
    2) Lógica (ediciones folio, pg 166): “La idea es, sí, un ser abstracto en el sentido de que en ella lo falso desaparece, pero en sí misma es un ser esencialmente concreto, porque es la noción que se determina ella misma como realidad”.

    No podemos hacernos un conocimiento relativamente completo de algo si no tenemos infinitud de relaciones sensibles con ese algo, ya sea en si o en su manifestación. Si no tenemos representaciones adecuadas y múltiples de ese algo y si no desarrollamos una concepción extensa y profunda del mismo. Por eso lo importante no es saber si partimos de lo concreto o de lo abstracto, sino saber de donde partimos, y sobre todo volver una y otra vez a ese algo. Y no como una mera acción contemplativa.
    Termino. El término concreto se utiliza en la vida de la gente común, no solo en la vida del pensamiento científico y filosófico. Así es fácil escuchar: sé concreto, vete al grano.

    Saludos cordiales.
    Jerónimo.

    ResponderEliminar