De forma simplista y equivocada se presenta a los liberales como los defensores de la individualidad y a los socialistas como los defensores de lo social o colectivo. Pero lo cierto es que cualquier persona tiene intereses sociales e intereses particulares o individuales. Y las diferencias entre la izquierda y la derecha se centran en cómo conciben las relaciones entre los intereses individuales y los intereses sociales. Pero hoy, más que de ese asunto, quisiera hablarles de aquellas personas que tienen un escaso desarrollo de sus intereses individuales o su individualidad tiene poco desarrollo. La causa de esta deficiencia se debe, en parte, a la herencia familiar, y, en parte, a las relaciones sociales que ha mantenido y mantiene con otras personas y agrupaciones.