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lunes, 29 de noviembre de 2021

La ideología meritocrática

 

 

Pequeña introducción

(El libro que utilizaré de referencia es de Michael J. Sandel y se titula La tiranía del mérito). Todos deberíamos estar de acuerdo en uno de los principios meritocráticos: si tú te esfuerzas, si tú trabajas duro, y por esas causas has llegado a la “cima”, tú te mereces lo que has ganado en riqueza y renta. Hay un principio socialista marxista que con otras palabras expresa lo mismo: a cada cual según sus capacidades y a cada uno según su trabajo. Pero hay un error básico en esa concepción meritocrática. Las distintas especies de mercancías se diferencian entre sí como valores de uso, son diferentes sus propiedades y son diferentes sus utilidades. Pero como valores, esto es, en cuanto dinero, todas las mercancías son iguales. Todas las mercancías, todos los bienes y servicios, así como todas las clases de renta, en tanto valores son iguales, todas se expresan en una determinada suma de dinero. Justamente ahí está el error: hablar del dinero sin hablar de su determinación cuantitativa. En tanto dinero hay mercancías, bienes y servicios que valen más que otras. Y en cuanto rentas las diferencias de ingresos son también de tipo cuantitativo. Así que estamos de acuerdo en términos generales en que cada cual se merece ganar hasta donde su talento y esfuerzo lo han llevado, pero ¿cuánto dinero se merece ganar? Y ese error, no hablar de la determinación cuantitativa del dinero, está presente tanto en los defensores de la ideología meritocrática, que los hay en el centro derecha y en el centro izquierda, como en sus detractores, como por ejemplo Michael J. Sandel. Aunque estemos de acuerdo en la idea de quien se haya esforzado más que el otro, debe ganar más que el otro, es necesario preguntarse ¿cuánto más? Las rentas excesivamente altas tienen otra grave consecuencia: hay un sector de la economía que produce artículos de lujo para las personas que perciben esas altas rentas, y en esa capa social el exceso y el derroche están demasiado presentes, provocando indignación en todas las vanguardias conscientes de que esas altas rentas no son más que la expresión de apropiación de ingentes cantidades de trabajo ajeno. Desgraciadamente muchos sociólogos burgueses y algunos intelectuales de izquierda llaman envidia a esa indignación.

sábado, 6 de noviembre de 2021

Las metáforas y los símbolos

 

 

Dado un hecho 1 y un hecho 2 entre los cuales hay parecidos o analogías, yo utilizo el hecho 2 para expresar parcial o completamente el hecho 1. ¿Por qué lo hago? Porque quiero mejorar la representación del hecho 1. Al hecho 1 lo denominaremos objeto o situación objetiva metaforizada, y al hecho 2 lo denominaremos objeto o situación objetiva metaforizadora.

lunes, 1 de noviembre de 2021

Mundos pequeños y cerrados

 

 

Todas las personas pertenecen a mundos pequeños o desenvuelven su vida diaria en mundos pequeños: su núcleo familiar, su círculo de amigos y conocidos y su ámbito de trabajo. Y todos esos mundos pequeños pueden ser más ricos o pobres en términos de cultura científica, lingüística y artística, en términos de relaciones fraternales y de lucha, en términos de pasiones y emociones, y en términos de acciones y reflexiones.