En la página 84, editorial Gustavo Gili, de El lenguaje clásico de la arquitectura,
John Summerson se expresa en estos términos: “En el caso de que alguien me
preguntara: ¿está usted completamente seguro que todas estas obas –Piazza de
San Pedro, fachada este del Palacio del Louvre y el Blienheim– son barrocas
puras?, yo le respondería inmediatamente: no, por supuesto que no estoy seguro.
Y es que no existe ese barroco puro, ya que el mero hecho de que exista una
palabra no quiere decir que exista también la esencia pura que designa. Hay
además otra razón: si bien puede demostrarse más allá de toda duda razonable
que estos edificios tienen títulos suficientes para que los llamemos barrocos,
podría demostrarse con idéntica certidumbre que hay en ellos elementos
suficientes para descalificarlos como tales en ciertos contextos. Así que no
nos calentemos más la cabeza. Miremos estos edificios en sí mismos y veamos lo
que nos dicen”.
¡Aviso importante! Hasta ahora cuando se pinchaba en las etiquetas no aparecían todos los trabajos publicados bajo dicha etiqueta. Ahora hay paginación y se puede acceder a todos los trabajos publicados. Otra cuestión: Soy Ingeniero Técnico y Licenciado en Filosofía, pero de forma general me considero un Investigador Independiente.
Translate
sábado, 22 de marzo de 2014
viernes, 7 de marzo de 2014
Pensar y actuar en grande
Llevo un tiempo desilusionado y desganado con lo que
ocurre en la realidad. Lo que sucede en la realidad contradice mi fondo de
esperanza, que no es otro que ver algún día una manifiesta y aplastante
victoria del trabajo sobre el capital. Solo observando los conflictos sociales de
Ucrania podemos comprobar que las luchas entre las grandes regiones económicas
están determinando el curso del desarrollo social y no las luchas sociales
entre capital y trabajo. Me desgana aún más ver a insignes representantes de la
izquierda radical caer una y otra vez en el mismo error: tomar como punto de
partida de sus análisis no lo que ocurre en la realidad, sino lo que gravita en
su pensamiento. Siguen presa de la representación de la lucha de clases del
siglo XIX y principios del siglo XX: las
diferencias entre el capital y el trabajo eran en ese entonces claras y sus
contornos no se confundían. Pero aquel mundo ha dejado de existir. No en el
sentido de que la lucha de clases y con ella las clases sociales hayan
desparecido, sino en el sentido en que las transiciones entre las clases
sociales y las formas mixtas de clase son lo dominante. Este mundo nuevo, que
tomó cuerpo después de la segunda guerra mundial, fue lo que provocó el
revisionismo de los partidos comunistas europeos y la volatilización de los
principios de la izquierda radical, que sigue moviéndose en los márgenes de la
historia. Sigue hablando de los trabajadores como si constituyeran una masa
homogénea con intereses comunes fáciles de organizar, aunque la realidad, y la
prueba la encontramos en las consultas electorales, sigue demostrándoles que
dicha masa es enormemente heterogénea.
viernes, 7 de febrero de 2014
La belleza de las finanzas de Shiller y el canto a las ocupaciones de Whitman
“El dinero, como el lenguaje y el Estado, son las
grandes creaciones sociales, las más excelsas sustantivaciones del ser social
humano, la expresión de que todos dependemos de todos, de que todos somos por
medio de todos. No obstante, hay que observar que en las sociedades
capitalistas los productos sociales, en especial el dinero, están siendo
empleados para provecho exclusivo de las minorías y para generar desigualdades. Resulta paradójico pero es así: lo que es
expresión de la igualdad se emplea para generar desigualdad”
viernes, 24 de enero de 2014
Tú y los demás que crees que te vigilan
Lo importante es que tú seas tu propia medida,
que no esperes nunca nada de los demás, que te sientas como un vaso lleno que
continuamente derrama sus excesos. Solo así te sentirás libre y no te acecharán
los prejuicios y los malos pensamientos sobre los demás. Tú sabes que cada día
creces, en lo bueno y en lo malo, y tú debes reconocerlo. Y eso debe ser lo
decisivo, no lo que piensen los demás. Acepta las críticas que te ayuden e
interesen, y aparta las que te perjudiquen. Y todo esto no te volverá más
egoísta y más individualista, todo lo contrario, verás a los demás con más amor
y generosidad. Dejarás que los demás sean como son; y lanzarás tus dardos, envenenados
o no, con alegría y diversión.
domingo, 19 de enero de 2014
La persona reflexiva
“Las personas reflexivas son cautelosas, no
impulsivas; miran a su alrededor; son circunspectas, no se atropellan a tontas
y a locas. Sopesan, ponderan, deliberan.
Estos términos implican una cuidadosa comparación y equilibrio de evidencia y sugerencias, un
proceso de evaluación de lo que tiene lugar en ellas a fin de decidir su fuerza
y su peso en relación con el problema dado. Además, la persona reflexiva
escudriña la materia; inspecciona, indaga, examina”. John Dewey. Cómo pensamos.
Pág. 90. Paidós 2010.
viernes, 10 de enero de 2014
Lo universal, lo general, la necesidad y la representación
Escuchemos a Luís Lenes, del foro Filosofía y
Pensamiento, en referencia a mi trabajo Los
nombres, lo particular, lo general y la existencia: “¿No sería acaso
conveniente que en este punto la mesa, dada como ejemplo, acordemos como el
universal de mesa? Existen mesas (particulares) cuadradas, redondas, de cuatro
patas, de tres patas, altas, pero todas son mesas (universal mesa, el concepto
mesa, que agrupa a todas las particulares, la mesa en general)”.
jueves, 2 de enero de 2014
Los nombres, lo particular, lo general y la existencia
Pregunta Yolanda Pérez si los nombres son figuras
ideales. Partamos de la idea de que todo es complejo, que todo está sometido a
desarrollo y que no debemos dejar cosa alguna como sabida de forma absoluta. A
ninguna pregunta se puede contestar de un modo simple y desde un solo lado. Las
cosas experimentan transiciones y están salpicadas de matices. La relatividad
del ser de las cosas no es más que el reconocimiento de que las cosas están
interrelacionadas y experimentan influencias y modificaciones mutuas. Nada es de una determinada manera para
siempre: ni el ser ni el pensamiento que lo concibe.
miércoles, 25 de diciembre de 2013
La objetivación, la adquisición de la objetividad y la realización
En el foro Filosofía y Pensamiento ha tenido lugar
un pequeño debate, auspiciado fundamentalmente por Yolanda Pérez y Pako Soler,
sobre los siguientes conceptos: potencia, acto, ser y realización. Como era de
prever para hablar de estos conceptos se pusieron en movimiento otros conceptos
y se emplearon ejemplos como ilustración de los mismos. Yolanda y Pako
realizaron ejercicios para medir hasta qué punto habían entendido los
conceptos, circunstancia que les brindó la oportunidad para diferenciar los
productos con forma mercantil y los productos que no la tienen. En este marco
Pako Soler ha hecho uso de los términos “objetivación” y “realización” como si
fueran equivalentes, y en cierto sentido lo serán. Pero me generó ciertas dudas
que ahora quiero poner de manifiesto.
domingo, 22 de diciembre de 2013
Percepción, representación y significación (2)
En la reunión del Cekam del pasado 18 de diciembre
del año en curso, Ramón Galán hizo la siguiente afirmación: entre el caballo
real y la escoba que hace de caballo de juguete deben haber propiedades en común.
Yo le objeté que debería indicar cuáles son esas propiedades en común, a lo que
él respondió que ambos entes comparten en común el tener propiedades. El error
en esta afirmación está en tomar la unidad del concepto de valor de uso como
prueba de que entre ambos entes hay propiedades en común. Me explico.
sábado, 14 de diciembre de 2013
Percepción, representación y significación
El libro que me sirve de base para estas reflexiones
lleva por nombre El desarrollo de los
procesos psicológicos superiores, editorial crítica 1996, y su autor es Lev S. Vygotski. En concreto haré uso del capítulo 7, titulado
El papel del juego en el desarrollo del
niño, y de la sección segunda del capítulo 8, titulada Desarrollo del simbolismo en el juego. La dirección de mi reflexión
es distinta a la de Vygotski, me centro fundamentalmente en el aspecto epistemológico,
prestando especial atención a la fundamentación adecuada de los conceptos. Creo
que Vygotski descuida este último aspecto. De manera que una parte de mi
reflexión tendrá un carácter crítico.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)