El trabajo que hoy entrego al lector es una
explicación de un texto de Marx, contenido en el tercero de los Manuscritos de
Economía y Filosofía, en las páginas 154-156, según la edición de 1980 de
Alianza Editorial. El texto se puede presentar como una lucha teórica en
defensa del ser independiente frente a la servidumbre religiosa. Nos advierte
Marx que el ateísmo no es todavía la conciencia positiva del ser humano que
encuentra la esencia en sí mismo y la naturaleza. El ateísmo está todavía
mediado por la religión, su negación y su superación. Concibe Marx en este
texto al socialismo como un estadio de desarrollo superior a la sociedad aún
dominada por la religión. El socialismo del que habla Marx aquí es un
socialismo donde el hombre ha superado sus dos peores servidumbres y
enajenaciones: la religión y la propiedad privada. Es obvio que este socialismo
no se ha dado de momento en la historia universal y está todavía muy lejos de
que pueda darse. No obstante, en el pensamiento científico es fundamental no
sólo observar los estadios sociales existentes sino también las tendencias y
los destellos del futuro.
¡Aviso importante! Hasta ahora cuando se pinchaba en las etiquetas no aparecían todos los trabajos publicados bajo dicha etiqueta. Ahora hay paginación y se puede acceder a todos los trabajos publicados. Otra cuestión: Soy Ingeniero Técnico y Licenciado en Filosofía, pero de forma general me considero un Investigador Independiente.
Translate
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía ateista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Filosofía ateista. Mostrar todas las entradas
lunes, 29 de julio de 2013
domingo, 4 de septiembre de 2011
Cristianismo, ateísmo y agnosticismo
Los escépticos me decepcionan. Desempeñan en el terreno de la filosofía el mismo papel que la clase media en las luchas sociales. Comparten de forma inconsecuente los postulados de los ateos fisicalistas. Después diré por qué. Los ateos fisicalistas definen a Dios como un ser imaginario, esto es, un ser inexistente. Y concluyen que quien cree en Dios, esto es, en un ser imaginario, es una persona irracional. Pero los ateos fisicalistas parten de una premisa falsa, puesto que para los creyentes Dios sí existe. De todos modos la afirmación de que Dios es un ser imaginario es una representación excesivamente simplificada de la religiosidad, supone una ruptura epistemológica con sus fundamentos históricos, antropológicos y sociológicos. Supone hablar de manera intemporal de un fenómeno que está determinado históricamente.
sábado, 27 de agosto de 2011
El hombre y la religión
Me he visto obligado a reflexionar de nuevo sobre el hombre y la religión debido a un debate celebrado en el foro Filosofía y Pensamiento, donde su moderador, Luís Ledo, está transitando el camino del extremismo. Los extremistas cometen el error de simplificar las cosas en exceso, de no observar y evaluar todos los lados que constituyen el fenómeno sobre el que se polemiza, y reducir el debate a un sí o a un no. Es propio del pensamiento metafísico no sólo considerar las cosas en la forma del ser en exclusividad, sino también no considerar que entre los contrarios haya transición. Así no son capaces de contemplar comportamientos religiosos entre las personas presuntamente ateas y comportamientos materialistas entre las personas religiosas.
martes, 17 de mayo de 2011
La inmortalidad y la perfección
Creo que fue el señor X quien me preguntó sobre el origen de cierta categoría en el ámbito de la religión. No recuerdo si fue sobre la categoría ‘perfección’. Pero como quiera que sea, he considerado oportuno transcribirles un pequeño fragmento de Filosofía de la Historia de Inmanuel Kant, donde las categorías ‘inmortalidad’ y ‘perfección’ adquieren un contenido netamente antropológico; y de ese modo se las restamos al más allá y al ser absoluto que lo gobierna.
El hombre como fin de la naturaleza
Les decía el otro día que el deísmo puede ser considerado como un proceso de transición ideológica entre el teísmo, en especial el teísmo cristiano, y el ateísmo. Pero en todo periodo de transición se puede ir hacia delante o hacia atrás. A veces pensamos que el desarrollo de la ciencia y sus victorias nos empujará de forma ineluctable hacia el ateísmo, pero después no sucede así. Parece que la lucha que libran los religiosos y los ateos no sólo es una cuestión de razón, sino también y más fundamentalmente de las condiciones de la vida. Mientras sobre la faz de la tierra siga reinando la pobreza, la enfermedad y las guerras, la necesidad de la religión estará presente y su existencia será inevitable.
sábado, 6 de junio de 2009
De la crítica del cielo a la crítica de la tierra
“El fundamento de la crítica irreligiosa es: el hombre hace la religión; la religión no hace al hombre”.
La mediación en la religión cristiana
Si la religión cristiana hubiera carecido de mediación, de un acto de producción de creación humana, difícilmente hubiera tenido la aceptación que tuvo. La creencia en un Dios que existe en el más allá y que carece de sensibilidad, hubiera terminado por cansar y desanimar a la gente. De ahí que el hecho de que Dios se hiciera hombre, de que tuviera que nacer como cualquier otro hombre, de que tuviera que ser concebido en el vientre de una mujer, ha sido la clave para el éxito de masas que tiene la religión cristiana.
martes, 29 de mayo de 2007
Materialismo vulgar y materialismo dialéctico ante la religión
Empecemos escuchando a Marx en la introducción a la Sagrada Familia : “El hombre, que sólo ha encontrado en la realidad fantástica del cielo, donde buscaba un superhombre, el reflejo de sí mismo, no se sentirá ya inclinado a encontrar solamente la apariencia de sí mismo, el no-hombre, donde lo que busca y debe necesariamente buscar es su verdadera realidad”.
lunes, 23 de mayo de 2005
Marx y la religión
La guerra de EEUU contra Irak ha puesto de manifiesto la importancia que tiene la religión en el mundo actual. Primero, porque es importante para los pueblos, y segundo, porque los mandatarios han visto en ella un arma política de gran alcance sobre la conciencia de las masas. De ahí que considere oportuno exponer las ideas de Marx sobre la religión, que extraigo de la introducción de su ensayo En torno a la crítica de la filosofía del derecho, y a las cuales les daré cierto desarrollo. La posición de Marx con respecto a la religión ha sido excesivamente simplificada y vulgarizada. Y se ha vuelto un tópico la frase “la religión es el opio del pueblo”. Cuando esta frase es el resultado, la conclusión, de un largo razonamiento. Se desconoce el razonamiento y, por lo tanto, la conclusión aparece como una frase lapidaria.
domingo, 23 de mayo de 2004
La religión
Vaya por delante que soy profundamente ateo. Esto no significa que sea ciego en mi lucha contra la religión. Sucede en ocasiones que personas que se tienen por ateas se comportan de manera religiosa ante ciertos hechos de la vida y de la ciencia, mientras que personas religiosas en los mismos asuntos se comportan de forma científica. Escuchemos a Marx a este respecto en tres ocasiones. Primera ocasión: “El hombre, que sólo ha encontrado en la realidad fantástica del cielo, donde buscaba un superhombre, el reflejo de sí mismo, no se sentirá ya inclinado a encontrar solamente la apariencia de sí mismo, el no-hombre, donde lo que busca y debe necesariamente buscar es su verdadera realidad”. Segunda ocasión: “El fundamento de la crítica religiosa es: el hombre hace la religión; la religión no hace al hombre. Y tercera ocasión: “La superación de la religión como dicha ilusoria del pueblo es la exigencia de su dicha real. Exigir sobreponerse a las ilusiones acerca de un estado de cosas vale tanto como exigir que se abandone un estado de cosas que necesita de ilusiones”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)