La alienación, entendida como la pérdida de visión
de la importancia fundamental de las relaciones y diferencias esenciales a
favor de las relaciones aparentes, alcanza a todos los planos de la vida, a
todas las formas de la práctica social y a todas las clases sociales. Nada
escapa al comportamiento alienado. La globalización que ha hecho del mercado
capitalista el mecanismo económico que lo determina todo y ha convertido el
dinero en la potencia absoluta que lo media todo es la causa última de la
alienación. Ha creado una ideología donde los bienes públicos y colectivos se
han convertido en un simple medio para el acrecentamiento sin límites de los
intereses individuales. Cuando la psicología actual estudia al individuo y quiere
liberarlo de su ansiedad, tristeza y soledad, solo le proporciona remedios
centrados en el individuo, no le propone ninguna meta social, ninguna tarea
donde el beneficiario sea la sociedad. La concepción de que lo público no es de
nadie es una idea que se ha ido afianzando de manera perniciosa en la mente de
las nuevas generaciones. De manera que se genera la idea de que en los espacios
públicos todo el mundo puede hacer lo que quiera. No se genera la idea de que
los espacios públicos deben cuidarse del mismo modo que cuidamos los espacios
privados. También se hace necesario señalar que bajo el punto de vista global asistimos
a una degradación del ser humano como nunca había acontecido. Y la ideología,
entendida como una concepción profunda del mundo, ha dejado de tener un papel
destacado en la vida social.
¡Aviso importante! Hasta ahora cuando se pinchaba en las etiquetas no aparecían todos los trabajos publicados bajo dicha etiqueta. Ahora hay paginación y se puede acceder a todos los trabajos publicados. Otra cuestión: Soy Ingeniero Técnico y Licenciado en Filosofía, pero de forma general me considero un Investigador Independiente.
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domingo, 23 de septiembre de 2018
lunes, 20 de agosto de 2018
Pensamiento, alienación e imagen
Primero las cosas cobran vida en el reino de la
existencia y después viene solícito el pensamiento a saber qué son. Los seres
humanos no se reúnen previamente para decidir entre todos qué tipo de
relaciones sociales quieren establecer, sino que primero se establecen esas
relaciones sociales y después los seres humanos se preguntan por qué pasa lo
que pasa. Esta circunstancia, que primero las cosas son y después se piensa qué
son, es la causa que impide controlar la generación de la enajenación. (Por
enajenación entenderemos que los seres humanos no controlan ni dominan las
relaciones sociales que crean). Y esto ocurre sobre todo en el mundo
capitalista, donde se invierte la relación racional y justa entre lo individual
y lo social y se sustituye por una relación perversa: en vez de que en la
actuaciones individuales prime el interés social, y tendríamos así una sociedad
socialista, ocurre lo contrario: los productos sociales se utilizan como un medio
para la realización del interés individual, teniendo así una sociedad
capitalista. Esta relación perversa entre lo individual y lo social, esta relación que convierte lo social en medio del interés individual y que es
engendrado por el mundo mercantil-capitalista, es la principal fuerza
económico-social que fortalece la enajenación de las grandes masas sociales.
sábado, 23 de junio de 2018
Significación y representación
En la percepción se nos presenta la situación
objetiva en toda su plenitud, con todos sus escorzos y todos sus detalles. Pero
la percepción donde todo se da de forma simultánea es una sucesión de
percepciones. Cuando Edmund Husserl en sus Investigaciones
Lógicas, dándole expresión a su percepción, dice “un mirlo echó a volar”,
es obvio que esto es posible solo concibiendo la percepción como una sucesión
de percepciones, concibiendo la percepción no como una fotografía sino como un
vídeo. Luego la percepción también está determinada temporalmente y refleja el
carácter sucesivo de los acontecimientos. Toda historia es una sucesión de
acontecimientos.
viernes, 15 de junio de 2018
El momento
Cuando se deja pasar el momento de la necesaria
actuación, la excitación se torna en inhibición, lo sabroso se vuelve insípido
y el calor se transforma en gélido aíre. El exceso de conservadurismo termina
por matar el cambio de raíz. Todo vuelve a ser como al principio y la atonía se
apodera del alma.
domingo, 10 de junio de 2018
Valor y valor de cambio (Crítica de Marx a Wagner)
El teórico construye el mundo mediante conceptos.
Pero en los conceptos hay que distinguir dos aspectos: el objeto del concepto y
el contenido del concepto. Así por valor de uso entendemos una cosa que por sus
propiedades satisface necesidades humanas. El objeto del concepto es “valor de
uso”, mientras que el contenido del concepto es “cosa que por sus propiedades
satisface necesidades humanas”. Esta distinción es muy importante y muchos
teóricos cometen errores importantes a este respecto. Marx y Wagner, por
ejemplo, hacen uso de dos objetos conceptuales iguales, “valor de uso” y “valor
de cambio”, pero los contenidos conceptuales atribuidos a esos dos objetos
conceptuales por Marx y Wagner no son los mismos. Aclaro que el contenido
conceptual que antes atribuí al objeto conceptual “valor de uso” no agota todo
el contenido conceptual de dicho objeto. Más adelante lo pondré de relieve.
domingo, 20 de mayo de 2018
El chalé de Irene Montero y Pablo Iglesias
En 1978 Deng Xiaoping lideró la reforma económica china. Uno de los objetivos principales de esa
reforma era acabar con el socialismo pobre. El socialismo pobre, el socialismo basado en la escasez y en
las restricciones, no atrae a nadie y no representa un futuro prometedor. Antes
que el socialismo pobre las mayorías sociales prefieren el capitalismo. Un
rasgo estructural del modelo soviético de socialismo, del que la economía
socialista china era un ejemplo, era el escaso desarrollo de la industria
ligera, esto es, de la industria dedicada a los bienes de consumo. Socialismo
pobre significa salarios bajos.
sábado, 5 de mayo de 2018
El Concepto y su realización (2)
(Colaboración de Ramón Galán)
Estimado
Francisco, quiero compartir contigo una reflexión surgida de la lectura y
análisis tu artículo.
Una
de las cosas, entre otras, que me llamó la atención fue cómo definiste a los
pensadores dogmáticos: “pensadores atados
a ideas fijas”. En este sentido, y llevas razón, la atadura a la consigna
rígida de que primero es la realidad y luego el concepto, atadura propia de los
materialistas dogmáticos, nos llevaría a catalogar a Marx, por sus ideas formuladas
en el proceso de trabajo, como pensador idealista. Es evidente que todos los
valores de uso que sean resultado del proceso del trabajo, como por ejemplo,
una mesa, ha existido primero como concepto en la cabeza del carpintero y
después como realidad: el ser de la mesa la ha recibido del concepto mesa.
martes, 1 de mayo de 2018
El concepto y su realización
En el trabajo de hoy expondré de modo reflexivo unas
ideas de Hegel contenidas en las dos primeras páginas de la introducción de Principios de la Filosofía del Derecho.
Lo hago con el objetivo de que el lector se familiarice con el pensamiento de
Hegel y compruebe su beneficiosa influencia en el pensamiento de Marx. En la
evaluación del pensamiento de cualquier pensador hay que contemplar tres
aspectos: contenido y grado de conocimiento sobre el objeto de estudio, método
de pensamiento –si es metafísico o dialéctico–, y línea de pensamiento –si es
empirista, materialista o idealista–. Si
expresara en términos porcentuales cómo participa cada aspecto en la evaluación
total del pensador en cuestión, afirmaría que el contenido y grado de
conocimiento representa el 70 por ciento, el método de pensamiento el 25 por
ciento, y la línea de pensamiento el 5 por ciento. Es importante esta idea
puesto que muchos marxistas dogmáticos siguen creyendo que la línea de
pensamiento es el aspecto decisivo en la evaluación del pensamiento filosófico.
domingo, 8 de abril de 2018
El dinero: una de las esencias humanas enajenadas y su superación
Un trabajador valenciano, lector de mi blog, me
formula siguiente pregunta: ¿Se tiene que mantener el dinero como la
materialización lógica e histórica del valor y las condiciones de producción?
Entiendo que cuando este lector habla de las condiciones de producción, habla
de las condiciones de producción mercantiles. Aclaro que hablaré de las
condiciones mercantiles de la producción y no de las condiciones mercantiles
capitalistas. Pues si bien me parece muy lejana, cuestión de varios siglos, la
superación de la determinación mercantil de la riqueza, no me lo parece tanto
la superación de su determinación de capital. Aclarado este pormenor, esta es
mi respuesta.
lunes, 19 de marzo de 2018
Facebook e Instagram: capitalismo y alienación de masas
El capitalismo está cambiando a velocidad de vértigo
y cada vez se muestra más superpoderoso. Y lo está haciendo en su manifestación
más externa, más aparente y más cercana. Pero no separemos la apariencia del
capitalismo de su esencia, no la veamos en su diferencia sino en su igualdad.
Recordemos entonces a Hegel cuando dice que la apariencia es la esencia en la
determinación del ser, esto, en su determinación perceptiva. No sigamos
representándonos la esencia del capitalismo en
forma exclusiva como la contradicción que se da en el seno del capital
industrial entre capital y trabajo. Pensemos el plusvalor como la cantidad
de plustrabajo que genera el trabajo bajo todas las formas del capital y que es
apropiado por los capitalistas de las más diversas formas. No sigamos atado a
la noción de monopolio como aquella condición económica donde con respecto a
una determinada clase de producto hay una sola empresa que la produce. Pensemos
en los precios de monopolio como aquella condición económica que se da en una
empresa que produce su bien o servicio para millones de consumidores y actúa en
el mercado global. Pensemos que bajo el dominio de la publicidad y el quehacer
de los influencers en las redes sociales el consumidor solo desea poseer una
determinada clase de bien. Comprendamos que las grandes marcas conocen la
fidelidad de las grandes masas sociales por sus productos, que su precio no
corresponde a su valor, que está por encima, y, por consiguiente, obtienen el
plusvalor de una parte del salario del consumidor. Igual que ocurre con el
interés que paga un trabajador por el crédito que pide para comprarse un
automóvil o una vivienda: es parte de su salario. Las grandes masas sociales
están siendo enormemente explotadas no solo en su trabajo, sino también cuando
consumen. Por eso decía al principio que deberíamos ver la esencia del
capitalismo bajo la determinación del ser, esto es, en su apariencia y
manifestación externa, esto es, en el mercado.
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