Tenemos un caso particular, lo elevamos a lo general y a partir de ahí manda el concepto, donde lo particular se presenta idealizado. Por idealizado no debe entenderse que sea contrario a lo real, sino que lo real se acomoda al concepto. Les pongo un ejemplo. Yo le propuse a la persona A que hiciera un blog. Él me respondió que lo haría. La persona A también le dijo a la persona B que lo haría. Pero con el transcurrir de los días le advertí: debes hacer el blog si te apetece, no lo hagas de manera forzada, no te sientas obligado. Yo no quiero ejercer presión moral sobre la persona A. Pero la persona B le dijo otra cosa distinta: hay que cumplir con los compromisos adquiridos. En realidad, la persona B no dijo esto, sino esto otro: “Hay que realizar y llevar a cabo los compromisos adquiridos”. Pongo este ejemplo para mostrar cómo desde que te mueves en el ámbito conceptual, estás obligado a cambiar lo que ha dicho una persona en el ámbito particular. Y así donde la persona B escribió “realizar y llevar a cabo”, yo escribí “cumplir”. ¿Por qué? Porque como nos vamos a mover en el ámbito de la ética, el concepto de cumplir o romper el compromiso me parece más adecuado que el concepto de realizar o llevar a cabo. Así que he idealizado lo que dijo la persona B a la persona A con el fin de adecuar lo particular al concepto.
¡Aviso importante! Hasta ahora cuando se pinchaba en las etiquetas no aparecían todos los trabajos publicados bajo dicha etiqueta. Ahora hay paginación y se puede acceder a todos los trabajos publicados. Otra cuestión: Soy Ingeniero Técnico y Licenciado en Filosofía, pero de forma general me considero un Investigador Independiente.
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miércoles, 8 de diciembre de 2021
lunes, 6 de diciembre de 2021
¿Se trata de conocer el mundo o de tu identidad ideológica?
El mundo no cesa de cambiar, de construirse, de estatuir nuevas realidades y nuevas formas de enriquecimiento, pero tú sigues empecinado en leer solo aquello que fortalezca tu identidad ideológica. Y te quejas de todos aquellos textos que al leerlos no coinciden con tus expectativas y tu “gusto teórico”. Así logras identificarte y fortalecer tu identificación, pero cada vez conoces menos el mundo en el que vives. Porque el mundo no para de cambiar; y porque primero el mundo se hace, y después se piensa. Y casi siempre llegamos tarde en el pensar, y en ese momento ya no podemos evitar que el mundo haya cambiado en la dirección que no deseamos.
sábado, 4 de diciembre de 2021
Crítica al programa de Gotha: sobre los principios socialista y comunista
Lo que les cuento a continuación ocurre en algunas ocasiones en las reuniones de trabajo del Cekam. Estamos reflexionando sobre una temática y fruto de algunas intervenciones cambiamos de temática. Estábamos reflexionando sobre la ideología meritocrática y sus puntos comunes con la ideología socialista de inspiración marxista. Y de buenas a primera, nos vemos hablando sobre un problema que pertenece a la Crítica al programa de Gotha de Marx. Cambiamos no solo la materia de la que hablamos, sino también el marco teórico. Sucede, además, que se pretende resolver las dudas sin dominio preciso del nuevo concreto teórico en el que nos hemos metido, y al que pertenece la consigna comunista: “De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”. Es fácil extraer de aquí el principio socialista de la distribución del trabajo y de la apropiación de la riqueza: “De cada cual, según su capacidad; a cada cual, según su trabajo”.
viernes, 3 de diciembre de 2021
Percepción y vivencia
Convoco a una reunión a tres personas. Les comunico con antelación que en la reunión hablaremos de la pandemia Covid 19. En el inicio de la reunión les comunico un dato: en España han muerto por la Covid 90.000 personas, en Europa 1.500.000 personas, y en el mundo cerca de cinco millones de personas. Les pregunto: ¿qué sienten? Yo les adelanto la respuesta: Nada. Uno de ellos me quiere poner reparos, pero no lo dejo hablar. Le digo: no te estoy preguntando qué piensas, sino qué sientes. Les pregunto ahora: ¿Por qué ustedes y yo mismo no sentimos nada? Porque hemos tenido la suerte de que ningún familiar o persona cercana ha muerto por esa causa. En nuestro caso, la esencia del problema está separada de la existencia. Ser consciente de la esencia de un hecho es un asunto del pensamiento conceptual, mientras que ser consciente de la existencia de un hecho es un asunto de la percepción sensible. La esencia de un hecho la captamos en el ámbito de lo general, mientras que la existencia de un hecho la captamos en el ámbito de la particularidad. ¿Cuál es la esencia de lo que hablamos? Hay dos esencias: una cuantitativa, el número de muertos, y otra cualitativa: estar muerto. Si tenemos dudas acerca de lo que es estar muerto, lo buscamos en el diccionario y obtendremos una respuesta general pero suficiente de los que es estar muerto. Así que nuestra percepción de los muertos por la Covid 19 es una percepción abstracta. Y es abstracta porque nuestra percepción está separada de la vivencia de ese hecho. Tal vez una persona con una alta sensibilidad y una conciencia muy profunda pueda sentir la gravedad del hecho y superar los límites de su percepción abstracta. Pero esto se produce en muy contados casos, y habría que explicar las razones por las cuales esa persona en cuestión está dotada de esa especial sensibilidad y de esa especial conciencia.
lunes, 29 de noviembre de 2021
La ideología meritocrática
Pequeña
introducción
(El libro que utilizaré de referencia es de Michael J. Sandel y se titula La tiranía del mérito). Todos deberíamos estar de acuerdo en uno de los principios meritocráticos: si tú te esfuerzas, si tú trabajas duro, y por esas causas has llegado a la “cima”, tú te mereces lo que has ganado en riqueza y renta. Hay un principio socialista marxista que con otras palabras expresa lo mismo: a cada cual según sus capacidades y a cada uno según su trabajo. Pero hay un error básico en esa concepción meritocrática. Las distintas especies de mercancías se diferencian entre sí como valores de uso, son diferentes sus propiedades y son diferentes sus utilidades. Pero como valores, esto es, en cuanto dinero, todas las mercancías son iguales. Todas las mercancías, todos los bienes y servicios, así como todas las clases de renta, en tanto valores son iguales, todas se expresan en una determinada suma de dinero. Justamente ahí está el error: hablar del dinero sin hablar de su determinación cuantitativa. En tanto dinero hay mercancías, bienes y servicios que valen más que otras. Y en cuanto rentas las diferencias de ingresos son también de tipo cuantitativo. Así que estamos de acuerdo en términos generales en que cada cual se merece ganar hasta donde su talento y esfuerzo lo han llevado, pero ¿cuánto dinero se merece ganar? Y ese error, no hablar de la determinación cuantitativa del dinero, está presente tanto en los defensores de la ideología meritocrática, que los hay en el centro derecha y en el centro izquierda, como en sus detractores, como por ejemplo Michael J. Sandel. Aunque estemos de acuerdo en la idea de quien se haya esforzado más que el otro, debe ganar más que el otro, es necesario preguntarse ¿cuánto más? Las rentas excesivamente altas tienen otra grave consecuencia: hay un sector de la economía que produce artículos de lujo para las personas que perciben esas altas rentas, y en esa capa social el exceso y el derroche están demasiado presentes, provocando indignación en todas las vanguardias conscientes de que esas altas rentas no son más que la expresión de apropiación de ingentes cantidades de trabajo ajeno. Desgraciadamente muchos sociólogos burgueses y algunos intelectuales de izquierda llaman envidia a esa indignación.
sábado, 6 de noviembre de 2021
Las metáforas y los símbolos
Dado un hecho 1 y un hecho 2 entre los cuales hay parecidos o analogías, yo utilizo el hecho 2 para expresar parcial o completamente el hecho 1. ¿Por qué lo hago? Porque quiero mejorar la representación del hecho 1. Al hecho 1 lo denominaremos objeto o situación objetiva metaforizada, y al hecho 2 lo denominaremos objeto o situación objetiva metaforizadora.
lunes, 1 de noviembre de 2021
Mundos pequeños y cerrados
Todas las personas pertenecen a mundos pequeños o desenvuelven su vida diaria en mundos pequeños: su núcleo familiar, su círculo de amigos y conocidos y su ámbito de trabajo. Y todos esos mundos pequeños pueden ser más ricos o pobres en términos de cultura científica, lingüística y artística, en términos de relaciones fraternales y de lucha, en términos de pasiones y emociones, y en términos de acciones y reflexiones.
domingo, 31 de octubre de 2021
El juego del calamar y el mercado
“La producción da lugar, pues, al consumo. Primero, facilitando los materiales. Segundo, determinando su modo de consumo. Tercero, excitando en el consumidor la necesidad de los productos que la producción ha establecido como objeto. Produce, pues, el objeto del consumo, el modo de consumo, el instinto de consumo”. Contribución a la Crítica de la Economía Política. Karl Marx.
domingo, 3 de octubre de 2021
¿Cómo puede lo universal expresar lo particular?
Algunos lectores de mi trabajo anterior titulado Atrapados en la particularidad inmediata, me dicen que no entienden mi afirmación de que lo universal expresa lo particular, cuando anteriormente he afirmado que el lenguaje solo puedo expresar lo universal.
domingo, 26 de septiembre de 2021
Atrapados en la particularidad inmediata
El ochenta por ciento del conocimiento que tenemos del mundo es mediato. A su vez este conocimiento mediato tiene dos dimensiones: conocimiento sensible y conocimiento teórico. Por medio de la televisión y de internet conocemos muchos acontecimientos particulares que ocurren en todo el mundo. Hablaremos aquí de conocimiento sensible mediato. Y por medio de libros teóricos tenemos conocimientos de hechos esenciales que también ocurren en el mundo. Aunque en la teoría nos topamos con los conceptos, estos deben ser considerados como la transformación de los hechos particulares en universales. No debemos considerar el concepto como la negación de lo sensible en el sentido de que lo dejamos atrás; en este caso tendríamos universales vacíos. Debemos considerar los conceptos como una fase evolutiva de las experiencias particulares y que encierran potencialmente toda su riqueza. Marx define los conceptos como elaboraciones de percepciones y representaciones, esto es, en lo universal en tanto concepto está contenido lo particular. Pero la dialéctica de lo particular y lo universal no queda ahí: con los conceptos organizamos y mejoramos la calidad y los rendimientos de las percepciones y de las representaciones. Recordemos que sin percepciones y representaciones el pensamiento carece de blanco al que apuntar, pero sin conceptos nuestro pensamiento es ciego o su luz alcanza a pocos objetos y con bajo nivel de certeza.