domingo, 20 de mayo de 2018

El chalé de Irene Montero y Pablo Iglesias


En 1978 Deng Xiaoping  lideró la reforma económica china.  Uno de los objetivos principales de esa reforma era acabar con el socialismo pobre. El socialismo  pobre, el socialismo basado en la escasez y en las restricciones, no atrae a nadie y no representa un futuro prometedor. Antes que el socialismo pobre las mayorías sociales prefieren el capitalismo. Un rasgo estructural del modelo soviético de socialismo, del que la economía socialista china era un ejemplo, era el escaso desarrollo de la industria ligera, esto es, de la industria dedicada a los bienes de consumo. Socialismo pobre significa salarios bajos.

sábado, 5 de mayo de 2018

El Concepto y su realización (2)


(Colaboración de Ramón Galán)            

Estimado Francisco, quiero compartir contigo una reflexión surgida de la lectura y análisis tu artículo.
           
Una de las cosas, entre otras, que me llamó la atención fue cómo definiste a los pensadores dogmáticos: “pensadores atados a ideas fijas”. En este sentido, y llevas razón, la atadura a la consigna rígida de que primero es la realidad y luego el concepto, atadura propia de los materialistas dogmáticos, nos llevaría a catalogar a Marx, por sus ideas formuladas en el proceso de trabajo, como pensador idealista. Es evidente que todos los valores de uso que sean resultado del proceso del trabajo, como por ejemplo, una mesa, ha existido primero como concepto en la cabeza del carpintero y después como realidad: el ser de la mesa la ha recibido del concepto mesa.

martes, 1 de mayo de 2018

El concepto y su realización


En el trabajo de hoy expondré de modo reflexivo unas ideas de Hegel contenidas en las dos primeras páginas de la introducción de Principios de la Filosofía del Derecho. Lo hago con el objetivo de que el lector se familiarice con el pensamiento de Hegel y compruebe su beneficiosa influencia en el pensamiento de Marx. En la evaluación del pensamiento de cualquier pensador hay que contemplar tres aspectos: contenido y grado de conocimiento sobre el objeto de estudio, método de pensamiento –si es metafísico o dialéctico–, y línea de pensamiento –si es empirista,  materialista o idealista–. Si expresara en términos porcentuales cómo participa cada aspecto en la evaluación total del pensador en cuestión, afirmaría que el contenido y grado de conocimiento representa el 70 por ciento, el método de pensamiento el 25 por ciento, y la línea de pensamiento el 5 por ciento. Es importante esta idea puesto que muchos marxistas dogmáticos siguen creyendo que la línea de pensamiento es el aspecto decisivo en la evaluación del pensamiento filosófico.

domingo, 8 de abril de 2018

El dinero: una de las esencias humanas enajenadas y su superación


Un trabajador valenciano, lector de mi blog, me formula siguiente pregunta: ¿Se tiene que mantener el dinero como la materialización lógica e histórica del valor y las condiciones de producción? Entiendo que cuando este lector habla de las condiciones de producción, habla de las condiciones de producción mercantiles. Aclaro que hablaré de las condiciones mercantiles de la producción y no de las condiciones mercantiles capitalistas. Pues si bien me parece muy lejana, cuestión de varios siglos, la superación de la determinación mercantil de la riqueza, no me lo parece tanto la superación de su determinación de capital. Aclarado este pormenor, esta es mi respuesta.

lunes, 19 de marzo de 2018

Facebook e Instagram: capitalismo y alienación de masas


El capitalismo está cambiando a velocidad de vértigo y cada vez se muestra más superpoderoso. Y lo está haciendo en su manifestación más externa, más aparente y más cercana. Pero no separemos la apariencia del capitalismo de su esencia, no la veamos en su diferencia sino en su igualdad. Recordemos entonces a Hegel cuando dice que la apariencia es la esencia en la determinación del ser, esto, en su determinación perceptiva. No sigamos representándonos la esencia del capitalismo en  forma exclusiva como la contradicción que se da en el seno del capital industrial entre capital y trabajo. Pensemos el plusvalor como la cantidad de plustrabajo que genera el trabajo bajo todas las formas del capital y que es apropiado por los capitalistas de las más diversas formas. No sigamos atado a la noción de monopolio como aquella condición económica donde con respecto a una determinada clase de producto hay una sola empresa que la produce. Pensemos en los precios de monopolio como aquella condición económica que se da en una empresa que produce su bien o servicio para millones de consumidores y actúa en el mercado global. Pensemos que bajo el dominio de la publicidad y el quehacer de los influencers en las redes sociales el consumidor solo desea poseer una determinada clase de bien. Comprendamos que las grandes marcas conocen la fidelidad de las grandes masas sociales por sus productos, que su precio no corresponde a su valor, que está por encima, y, por consiguiente, obtienen el plusvalor de una parte del salario del consumidor. Igual que ocurre con el interés que paga un trabajador por el crédito que pide para comprarse un automóvil o una vivienda: es parte de su salario. Las grandes masas sociales están siendo enormemente explotadas no solo en su trabajo, sino también cuando consumen. Por eso decía al principio que deberíamos ver la esencia del capitalismo bajo la determinación del ser, esto es, en su apariencia y manifestación externa, esto es, en el mercado.

domingo, 11 de febrero de 2018

Las diferencias esenciales en la concepción económica entre Marx y Böhm-Bawerk (Crítica a Böhm-Bawerk y 6)

Quiero acabar estas entregas con un trabajo de lectura más fluida, sin tantos escalones y tropiezos. Lo primero que haré será exponer de forma sucinta las tres críticas fundamentales que Böhm-Bawerk formula contra el pensamiento económico de Marx. Primera crítica: Cuando Marx admite que en el mercado capitalista y por medio de la competencia las mercancías se venden por sus precios de producción, deja sin validez su teoría del valor. Segunda crítica: Marx no reconoce el papel destacado que tiene el valor de uso en el mercado. Y tercera crítica: Marx no reconoce el papel que tiene la oferta y la demanda en la determinación de los precios o la subestima.

domingo, 4 de febrero de 2018

Lo que nos queda después de abstraer de la mercancía su valor de uso (Crítica a Böhm-Bawerk 5)

Según Böhm-Bawerk, Marx confunde la abstracción de una circunstancia en general con la abstracción de las modalidades especiales bajo las que esta circunstancia se manifiesta. Y a este propósito en las páginas 116-117 dice lo siguiente: “También en la relación de cambio de las mercancías se hace abstracción de la modalidad específica bajo la que el valor de uso de las mercancías puede presentarse, del hecho de que la mercancía sirva para la alimentación, para el vestido, para la vivienda, etc., pero no, ni mucho menos, del hecho de que desempeñe funciones de valor de uso en general. Que no se puede hacer abstracción, pura y simplemente, de esta cualidad habría debido deducirlo el propio Marx del hecho de que no puede existir valor de cambio donde no existe valor de uso; hecho que el propio Marx se ve obligado a reconocer reiteradas veces”.

jueves, 25 de enero de 2018

El valor: la abstracción del valor de uso en el proceso de intercambio (Crítica a Böhm-Bawerk 4)

En la sección 1 del capítulo IV de la Conclusión del sistema marxiano, Böhm-Bawerk dice lo siguiente: “En la búsqueda de esa cosa común que caracteriza al valor de cambio, Marx recurre al siguiente procedimiento. Pasa revista a las distintas cualidades que poseen en general los objetos equiparados en el intercambio, y luego, sirviéndose del método de la exclusión elimina todas aquellas que no superan la prueba, hasta que solo queda una cualidad. Ésta –es decir la cualidad de ser producto del trabajo–deberá, pues, ser la cualidad común buscada. Se trata de un procedimiento bastante extraño, aunque no reprobable como tal. Es ciertamente extraño que, en lugar de someter la supuesta propiedad característica a una prueba positiva –que en todo caso habría conducido a uno de los dos métodos señalados más arriba y cuidadosamente evitados por Marx–, para convencer al lector de que ésa es precisamente la propiedad buscada, se recurra exclusivamente a una prueba negativa, mostrando que no es ninguna de las demás propiedades”.

jueves, 18 de enero de 2018

¿En el intercambio de mercancías predomina la igualdad o la desigualdad? (Crítica a Böhm-Bawerk 3)

Böhm-Bawerk, sin demostrarlo, trata de deslegitimar la tesis de Marx según la cual el intercambio de mercancías es una relación de igualdad. Como Böhm-Bawerk no expone la tesis contraria, que la relación de cambio se basa en la desigualdad, he recurrido a la explicación suministrada por Samuelson y Nordhaus.   El error de fondo de Samuelson y Nordhaus, y esto ocurre en general con todos los economistas convencionales, es que no distinguen con rigor y precisión el valor de uso de una mercancía de su valor de cambio. Y el error de forma, que a fin de cuentas es también un error de contenido, es que los economistas convencionales siempre se las dan de científicos y de rigurosos, frente a Marx, a quien presentan como un pensador muy dado a las fantasías mentales.

viernes, 12 de enero de 2018

¿Cómo desarrolla Marx la tesis de que el valor depende exclusivamente de la cantidad de trabajo incorporada a la mercancía? (Crítica a Böhm-Bawerk 2)


El libro que utilizaré de referencia es de Eugen Von Böhm-Bawerk titulado La conclusión del sistema marxiano. En concreto someteré a crítica detallada  el capítulo IV titulado El error del sistema marxiano. Sus orígenes y ramificaciones. La primera cita viene después que Böhm-Bawerk se formule la pregunta que encabeza este trabajo: “¿Cómo desarrolla Marx la tesis de que el valor depende exclusivamente de la cantidad de trabajo incorporada en la mercancía?” Esta es la primera respuesta de Böhm-Bawerk: “Comencemos con una pregunta que nos conduce inmediatamente al núcleo de la cuestión: ¿Por qué caminos llegó Marx a la tesis fundamental de su teoría, esto es, a la tesis de que todo el valor se basa única y exclusivamente en la cantidad de trabajo incorporada a la mercancía? No hay duda de que esta tesis no es en absoluto un axioma tan obvio que haga superflua cualquier prueba. Valor y esfuerzo, como ya expuse en otro lugar,  no son en modo alguno dos conceptos tan emparentados que susciten inmediatamente la idea de que el esfuerzo constituye la causa del valor. Que alguien se esfuerce en conseguir una cosa es un hecho y el que esa cosa valga la pena que ha costado adquirirla, otro hecho distinto; la experiencia diaria se encarga de demostrar que ambos hechos no coinciden, sin que acerca de esto pueda existir la menor duda. De ello tenemos una prueba en los innumerables esfuerzos estériles que diariamente se realizan por falta de precisión técnica, por error de cálculo o, simplemente, por falta de fortuna. Y son también bastante numerosos los casos de lo contrario, los casos en que un pequeño esfuerzo corresponde un alto valor”.