martes, 12 de febrero de 2019

El problema de la objetividad del valor


El mundo mercantil capitalista es muy complejo: no cesan de producirse nuevas formas del valor y, por consiguiente, nuevas formas de enriquecimiento. Cuando hablamos de complejidad no solo hablamos de que un sistema tiene muchas partes con variadas funciones, sino también que las relaciones entre las distintas partes se multiplican y se producen muchos fenómenos de inversión y de ocultación. También hay que tener en cuenta que la relación de una parte con otra hace que una de ellas sufra modificaciones: esto lo veremos después en la relación del valor con el valor de uso. En ese momento hablaremos del valor de uso como forma fenoménica del valor. Pero la complejidad teórica, donde el pensamiento de Hegel y el de Marx son ejemplos de ellas,  no debe entenderse en ningún caso como oscuridad sino como la dificultad a la que se enfrenta el lector en el desempeño de las tareas epistemológicas. Un buen filósofo es quien nos proporciona claridad y pone al descubierto los aparentes enigmas y no quien vuelve todo más confuso y enredado.

viernes, 1 de febrero de 2019

domingo, 20 de enero de 2019

¿Los bienes públicos son mercancías?


Rosa Guevara me sale al paso por mis anotaciones críticas sobre el pensamiento económico de Michael Heinrich. Su trabajo puede leerse en Rebelión: https://www.rebelion.org/noticia.php?id=251394 Y el trabajo que ella critica puede leerse igualmente en Rebelión: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=251256. Agradezco a Rosa Guevara su crítica. Me permite ahondar en algunos problemas ontológicos y epistemológicos que no solo son de interés para los marxistas, sino también para todos aquellos interesados en la filosofía. Aprovecharé igualmente para hacer alguna pequeña reflexión sobre el uso del lenguaje. La ontología trata sobre el ser de las cosas, en este caso, por iniciativa de Rosa Guevara,  tendremos que preguntarnos si el ser de los bienes públicos tiene naturaleza mercantil. Mientras que la epistemología trata de cómo conocemos las cosas o qué hacemos para conocerlas, en este caso se trata de saber para qué se usa el verbo “aparecer” en la formulación de los juicios.

jueves, 10 de enero de 2019

Anotaciones críticas sobre ¿Cómo leer El Capital de Marx? de Michael Heinrich.


Pido excusa a los lectores por lo siguiente. Michael Heinrich no se expresa con la claridad debida. No habla de forma directa. No es lo suficientemente preciso. Es un poco tortuoso cuando construye los razonamientos. Y su falta de preparación filosófica es notable. Para evitar el aburrimiento en los lectores, procuraré expresar de forma directa las ideas de Heinrich indicando la página de donde las extraje. Y a continuación expondré mi crítica. Como colofón expondré de forma resumida la esencia de la sección primera de El Capital titulada Mercancía y dinero, que es en un 90 por cien sobre la que versa el libro de Michael Heinrich.

jueves, 6 de diciembre de 2018

Dos ideas de Lenin y una de Hegel


Admiro el pensamiento de Hegel por la riqueza de contenidos, abundancia de formas lógicas y profundidad. Y admiro a Lenin por su capacidad para cambiar de ideas según cambia la realidad y por leer y entender el pensamiento abstracto de Hegel de un modo materialista. No admiro, por el contrario, a aquellos “marxistas” que critican tanto a Hegel como a Lenin con un fondo de conocimiento más escaso de lo que ellos quieren aparentar, con una más que notable falta de preparación filosófica y con una arrogancia propia de personas pobres de espíritu.

domingo, 11 de noviembre de 2018

La arrogante superficialidad


Pensemos que el mundo de hoy es notablemente complejo. La complejidad hace alusión a una totalidad compuesta de muchas partes e interrelaciones en continuo cambio y movimiento. Nada permanece quieto y nada permanece igual. Y cada parte e interrelación tienen distintos aspectos y distintos momentos. Captar la  unidad y conservar la unidad en el análisis de lo complejo se torna muy difícil. Las fuerzas productivas no cesan de desarrollarse, la ciencia no para en su desarrollo y su aplicación tecnológica da la impresión de no tener fin. Y ello lleva aparejado cambios continuos en las relaciones de producción. Hacen mal los marxistas cuando quedan atados en su descripción del mundo a los conceptos esenciales y no prestan atención a su rica y variada manifestación aparente.

domingo, 4 de noviembre de 2018

La visión de conjunto y los detalles


En un principio se puede creer que los más lógico cuando se estudia un objeto o proceso es empezar por los detalles y luego llegar a la visión de conjunto. (La visión de conjunto es una de las determinaciones del concepto). Eso sería así si el objeto o proceso en cuestión fueran totalmente nuevos en la historia del conocimiento. Pero en todos los objetos y procesos que estudiamos siempre hay un conocimiento previo acumulado. Pensemos en las ciencias de los materiales, en especial en el grafeno, un material que pertenece a la nanotecnología y cuyas propiedades hacen de él una de las grandes maravillas de los nuevos tiempos: alta conductividad térmica y eléctrica, alta dureza, es más ligero que el aire y es 200 veces más resistente que el acero. Tiene muchas más propiedades, pero con las dichas hasta aquí basta para el objetivo que pretendemos. El grafeno es una forma alotrópica del carbono y, como todo el mundo sabe, el carbono es uno de los elementos más importante y abundante de la naturaleza.  (Por forma alotrópica se entiende que un mismo elemento se presenta con estructuras moleculares diferentes). Aunque el grafeno es un material nuevo, no es nuevo de donde proviene, del grafito, no es nuevo de los elementos de lo que está constituido, de carbono, y no son nuevas las propiedades en las que compite con otros materiales: conductividad, dureza y resistencia. Así que el grafeno se investiga en una trama conceptual establecida previamente. Con lo que confirmamos la tesis anterior: no hay objeto o proceso que se estudie que sea totalmente nuevo en la historia del conocimiento.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Algunas cuestiones sobre los debates filosóficos


Yo tengo la impresión de que los trabajos que presento a este foro (Filosofía y Pensamiento) no se leen al completo o se hace de manera muy superficial, sin entrar en detalles y matices. Así que enumeraré mis objeciones al método de debatir.

domingo, 28 de octubre de 2018

El idealismo y subjetivismo de Francisco Mora


Someto a crítica un artículo de Francisco Mora titulado La belleza es un prodigio del cerebro. Empieza Francisco Mora diciendo que cuando escucha  el último movimiento de la sinfonía de Beethoven, experimenta algo que le transporta. Afirmando después que es algo sublime, algo que le embarga, le sobrecoge y le hace pequeño. Y añade que las pinturas de Van Gogh le subyugan. Y llegado aquí da un giro: “Sin duda, todos saben que hablo de la belleza”. Yo le respondo a Francisco Mora que no es así, que nadie sabe que habla de la belleza, pues en ningún momento ha hablado de la belleza. Ha hablado, por una parte, de dos existencias objetivas, de dos obras de arte, la novena sinfonía de Beethoven y las pinturas de Van Gogh, y por otra parte, de determinados estados espirituales o subjetivos: sentirse embargado, sobrecogerse, sentirse pequeño y sentirse subyugado.  Dado su razonamiento, lo que Francisco Mora cree que el lector supone o piensa es que esos estados subjetivos son signos de la existencia de la belleza. Pero Francisco Mora no ha demostrado tal cosa. Es un supuesto arbitrario. Además esos estados espirituales también se pueden experimentar frente a hechos y cosas que no son obras de arte. Luego falta aquí precisión.

domingo, 23 de septiembre de 2018

La alienación ontológica


La alienación, entendida como la pérdida de visión de la importancia fundamental de las relaciones y diferencias esenciales a favor de las relaciones aparentes, alcanza a todos los planos de la vida, a todas las formas de la práctica social y a todas las clases sociales. Nada escapa al comportamiento alienado. La globalización que ha hecho del mercado capitalista el mecanismo económico que lo determina todo y ha convertido el dinero en la potencia absoluta que lo media todo es la causa última de la alienación. Ha creado una ideología donde los bienes públicos y colectivos se han convertido en un simple medio para el acrecentamiento sin límites de los intereses individuales. Cuando la psicología actual estudia al individuo y quiere liberarlo de su ansiedad, tristeza y soledad, solo le proporciona remedios centrados en el individuo, no le propone ninguna meta social, ninguna tarea donde el beneficiario sea la sociedad. La concepción de que lo público no es de nadie es una idea que se ha ido afianzando de manera perniciosa en la mente de las nuevas generaciones. De manera que se genera la idea de que en los espacios públicos todo el mundo puede hacer lo que quiera. No se genera la idea de que los espacios públicos deben cuidarse del mismo modo que cuidamos los espacios privados. También se hace necesario señalar que bajo el punto de vista global asistimos a una degradación del ser humano como nunca había acontecido. Y la ideología, entendida como una concepción profunda del mundo, ha dejado de tener un papel destacado en la vida social.