domingo, 10 de diciembre de 2017

El Capital de Karl Marx (En el 150 aniversario de su publicación)

Empecemos por detallar a grandes rasgos las secciones de El Capital.

Libro I: Transformación de la mercancía en dinero, transformación del dinero en capital, la plusvalía, el salario, y el proceso de acumulación del capital.
Libro II: La metamorfosis del capital y su ciclo, la rotación del capital y la reproducción y circulación del capital social global.
Libro III: La transformación de la plusvalía en ganancia, la transformación de la ganancia en ganancia media, ley de la tendencia decreciente de la cuota de ganancia, el capital comercial, el capital productor de interés, la renta del suelo, y la renta y sus fuentes.

martes, 21 de noviembre de 2017

Reflexiones sobre el número

Primera reflexión. No encuentro en la realidad ningún objeto al que llamar número  o llamar 1 o llamar 2. Luego afirmo que el número es un objeto creado por la mente. Si afino más, diré que el número es obra del concepto o una criatura creada por el concepto. Pero cuando me tropiezo con el concepto, debo preguntarme si el número es el objeto del concepto o el contenido del concepto. Si considerara en principio que el número es objeto del concepto, tendría expresiones como “el 2 es un número par”, “el 3 es la suma de 2 más 1” y expresiones análogas. Pero aquí las expresiones “par” o “sumar” serían expresiones conceptuales que irían después de que hubiera nacido el número, al menos en su sentido lógico teórico. Y si considerara el número como contenido conceptual, tendría expresiones como “eso que está ahí es el 2”, “aquello es el 3”. Pero “está ahí” y “aquello” son expresiones indeterminadas bajo el punto de vista de la sensibilidad y del concepto. Y si sencillamente llamara uno al signo escrito 1, llamara dos al signo escrito 2 y así sucesivamente,  sería un movimiento tautológico.  Por lo tanto, llegando de este modo al concepto de número o en el movimiento del concepto de número no tengo manera de asirme a algo seguro o nítido.

domingo, 5 de noviembre de 2017

El independentismo catalán ahoga a la izquierda radical

La ideología siempre contiene falsedades, pero la ideología de los independentistas catalanes está repleta de engaños y tretas. Algunos plantean que existe una contradicción entre el gran nacionalismo español y el pequeño nacionalismo catalán, y, siguiendo supuestamente a Lenin, plantean que la izquierda radical debería apoyar al “pequeño nacionalismo catalán”. En primer lugar, no existe el gran nacionalismo español, puesto que España está constituida por 17 Comunidades Autónomas donde cada una de ellas tiene una identidad específica. Existen en concreto tres Comunidades Autónomas, además de la catalana, a las que hay que reconocerle el carácter de nacionalidad: Euskadi, Galicia y Valencia. Todas pueden esgrimir el tener una lengua propia, uno de los rasgos decisivos nacionales en el mundo actual. Hay además otras Comunidades, como pueden ser Andalucía y Canarias, que también poseen un grado de identidad nacional-regional importante. Por lo tanto,  eso de que por una parte está el pequeño nacionalismo catalán y por el otro el gran nacionalismo español es una tesis falsa.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Unidad y lucha entre lo real y lo ideal en el mundo mercantil

Escuchemos a Marx en la sección titulada La transición al capital del fragmento del texto primitivo contenido en los Grundrisse 1857-1858:

“Pero, ante todo, consideremos el carácter formal de la circulación simple. En realidad, la circulación  es solamente el proceso formal que sirve de mediador a los dos momentos que directamente coinciden y se desdoblan en la mercancía, de la que esta es unidad directa: el valor de uso y el valor de cambio. La mercancía se turna en cada una de estas dos determinaciones. Postulada en cuanto precio, la mercancía es también, ciertamente, valor de cambio, pero su existencia como valor de uso se manifiesta como su realidad y su existencia en cuanto valor de cambio es solamente una relación, algo puramente ideal. También en el dinero la mercancía es ciertamente valor de uso, pero su existencia como valor de cambio se manifiesta como su realidad, ya que el valor de uso general es puramente ideal.

En la mercancía, el material tiene un precio; en el dinero, el valor de cambio posee un material”.

sábado, 26 de agosto de 2017

Terrorismo y religión

La religión tiene tres dimensiones: la teológica, donde se trata de demostrar la existencia y la necesidad de los dioses; la ética, donde se trata de los principios y valores para llevar una vida espiritual que procure el bien social; y la sociológica, donde los religiosos convertidos en poder institucional quieren transformar el mundo en conformidad con su concepción del mundo. El ateísmo tiene también esas tres dimensiones: en el ámbito de la teología trata de demostrar la necesidad de la existencia de dios y lo presenta como una creación fantástica del ser humano; en el ámbito de la ética comparte algunos principios y valores idénticos a la religión puesto que también busca el bien social; y en el ámbito sociológico también busca transformar el mundo pero de acuerdo con su concepción atea. Yo creo que el mundo sería mejor si el ateísmo entendido en su sentido profundo desempeñara en el sistema de enseñanza el mismo papel que desempeña la religión. Cuando hablo de ateísmo no hablo del ateísmo proveniente de las ciencias naturales, sino del proveniente de la filosofía, donde podemos destacar figuras tan trascendentales como Feuerbach, Nietzsche y Marx.

miércoles, 9 de agosto de 2017

El fútbol como manifestación de la universalidad de los intereses egoístas

El interés general o común no es cabalmente otra cosa que la universalidad de los intereses egoístas”. Karl Marx.

El imperio del mercado es el imperio del valor de cambio. Y el valor de cambio es la manifestación de la división del trabajo. Y la división del trabajo concebida como interrelación e interdependencia significa que todos dependemos de todos, que todos trabajamos para todos, que todos satisfacemos las necesidades ajenas. Pero esta división del trabajo está organizada de modo capitalista, de modo que en esto de todos trabajamos para todos hay algunos que se llevan mucho más de lo que entregan. Los futbolistas de élite trabajan para los demás, producen un espectáculo que satisface las necesidades de entretenimiento y enajenación de la gente, pero ingresan a cambio demasiado dinero. Eso implica que muchos trabajan para ellos o entregan a cambio más de lo que reciben. Uno de los secretos del enriquecimiento de los futbolistas de élite está en el modo de consumo, el hecho de que un solo producto, un partido de fútbol,  pueda ser consumido de forma simultánea por millones de personas. Pero en el fútbol todo lo irracional e injusto se ha vuelto natural. El traspaso de Neymar al PSG ha costado 220 millones de euros y el propio Neymar ganará anualmente 30 millones de euros. Nadie se asombra y nadie hace nada, ni la izquierda llamada radical, que de continuo equivoca sus blancos. Y la gente en general, dominada por la ideología capitalista, admira la extrema riqueza y el exorbitante lujo. Sueñan con ese mundo. Desean ese mundo. Pero para eso está el Estado, la autoconciencia humana objetivada, para poner remedio a aquello que de modo natural produce enormes perjuicios a las mayorías sociales. Así que como un solo partido de fútbol es consumido por millones de personas, el Estado puede hacer dos cosas: obligar a que la emisión de los partidos de fútbol sea gratis o imponer una carga impositiva del 90 por ciento a los ingresos de los clubes por los derechos televisivos.

lunes, 31 de julio de 2017

Anselm Jappe y las mercancías

En el trabajo de hoy someteré a crítica algunas ideas de Anselm Jappe contenidas en su trabajo titulado Las sutilezas metafísicas de las mercancías. Hay cosas que sigo sin entender. O sí las entiendo: la filosofía lo aguanta todo. El Capital de Karl Marx está cargado de filosofía, y de filosofía de corte hegeliano. Y Hegel debe pasar por el filósofo más abstracto que haya parido la humanidad. Y en la abstracción todo el mundo puede decir lo que quiera y aparentar que dice cosas con sentido e incluso transcendentales. Esto es lo que le sucede a Anselm Jappe. Y contra la especulación y la abstracción engañosa solo cabe el estricto rigor. No se puede, como  ocurre en matemáticas, dejar pasar una. Porque si se deja pasar aunque solo sea una, se producen errores funestos en la representación y en la conciencia. Y apañados estaríamos si en un mundo como el de hoy, lleno de tantas de complejidades y dificultades y necesitado de tantas acciones revolucionarias, dispusiéramos de una conciencia errática, vaga e imprecisa.

jueves, 13 de julio de 2017

La representación del espacio y el tiempo

“Una teja por sí sola no aplasta a un hombre, pero sí produce este efecto por la velocidad adquirida; esto es: el hombre es aplastado por el espacio y el tiempo”. Hegel: Enciclopedia de las ciencias filosóficas.

martes, 6 de junio de 2017

El concepto de crisis financiera y Marx

La crisis financiera que, en septiembre de 1856, estalló al mismo tiempo sobre el continente europeo y sobre Inglaterra, encontró al Crédit Mobilier, como dice el señor Péreire, en la actitud de una vigilante guardia sobre la finanza y el crédito. Karl Marx. New York Daily Tribune. 1 de junio de 1857.

viernes, 26 de mayo de 2017

Relaciones de producción y fuerzas productivas (Pequeña valoración crítica de un texto de James O´Connor)

Juan Sebastián, un seguidor de mi blog, me solicitó que leyera un texto de James O´Connor, titulado La condiciones de producción. Por un marxismo ecológico. Una introducción teórica, y que hiciera una valoración teórica. Aclaro primero algunas cuestiones teóricas. Cualquier objeto o situación objetiva es una totalidad compuesta de muchas partes y relaciones con terceros. Cada una de estas partes y relaciones es un abstracto. Hablar de forma concreta es hablar de un objeto incluyendo en el análisis un número determinado de partes y relaciones. Hay otro concepto de abstracto al que llamamos general abstracto o sintético general que se produce cuando un número determinado de cosas distintas las llamamos con un nombre común. Les pongo un ejemplo que va al caso. ¿Qué son las relaciones de producción? Hay marxistas y teóricos que responden de un modo general y afirman: las relaciones que mantienen las personas en la producción. Es obvio que esta respuesta es muy general. Si fuéramos más concretos y profundos, afirmaríamos con Marx que todas las categorías económicas son expresiones de relaciones económicas o relaciones de producción. Así el dinero, el capital constante, el capital variable, el capital fijo, el capital circulante, el capital industrial, el capital comercial, el interés, la renta, el beneficio, los dividendos, los impuestos, los seguros, los futuros, los dividendos, el crédito, los bonos, las letras del tesoro y el resto de las formas de existencia del valor son distintas manifestaciones particulares de las relaciones de producción  entre las personas. Quienes hablan de las relaciones de producción sin entrar en detalles, se mueven en el ámbito del pensamiento sintético general; mientras que quienes hablan del resto de las categorías económicas mencionadas anteriormente se mueven en el ámbito del pensamiento analítico concreto.