domingo, 11 de noviembre de 2018

La arrogante superficialidad


Pensemos que el mundo de hoy es notablemente complejo. La complejidad hace alusión a una totalidad compuesta de muchas partes e interrelaciones en continuo cambio y movimiento. Nada permanece quieto y nada permanece igual. Y cada parte e interrelación tienen distintos aspectos y distintos momentos. Captar la  unidad y conservar la unidad en el análisis de lo complejo se torna muy difícil. Las fuerzas productivas no cesan de desarrollarse, la ciencia no para en su desarrollo y su aplicación tecnológica da la impresión de no tener fin. Y ello lleva aparejado cambios continuos en las relaciones de producción. Hacen mal los marxistas cuando quedan atados en su descripción del mundo a los conceptos esenciales y no prestan atención a su rica y variada manifestación aparente.

domingo, 4 de noviembre de 2018

La visión de conjunto y los detalles


En un principio se puede creer que los más lógico cuando se estudia un objeto o proceso es empezar por los detalles y luego llegar a la visión de conjunto. (La visión de conjunto es una de las determinaciones del concepto). Eso sería así si el objeto o proceso en cuestión fueran totalmente nuevos en la historia del conocimiento. Pero en todos los objetos y procesos que estudiamos siempre hay un conocimiento previo acumulado. Pensemos en las ciencias de los materiales, en especial en el grafeno, un material que pertenece a la nanotecnología y cuyas propiedades hacen de él una de las grandes maravillas de los nuevos tiempos: alta conductividad térmica y eléctrica, alta dureza, es más ligero que el aire y es 200 veces más resistente que el acero. Tiene muchas más propiedades, pero con las dichas hasta aquí basta para el objetivo que pretendemos. El grafeno es una forma alotrópica del carbono y, como todo el mundo sabe, el carbono es uno de los elementos más importante y abundante de la naturaleza.  (Por forma alotrópica se entiende que un mismo elemento se presenta con estructuras moleculares diferentes). Aunque el grafeno es un material nuevo, no es nuevo de donde proviene, del grafito, no es nuevo de los elementos de lo que está constituido, de carbono, y no son nuevas las propiedades en las que compite con otros materiales: conductividad, dureza y resistencia. Así que el grafeno se investiga en una trama conceptual establecida previamente. Con lo que confirmamos la tesis anterior: no hay objeto o proceso que se estudie que sea totalmente nuevo en la historia del conocimiento.

jueves, 1 de noviembre de 2018

Algunas cuestiones sobre los debates filosóficos


Yo tengo la impresión de que los trabajos que presento a este foro (Filosofía y Pensamiento) no se leen al completo o se hace de manera muy superficial, sin entrar en detalles y matices. Así que enumeraré mis objeciones al método de debatir.

domingo, 28 de octubre de 2018

El idealismo y subjetivismo de Francisco Mora


Someto a crítica un artículo de Francisco Mora titulado La belleza es un prodigio del cerebro. Empieza Francisco Mora diciendo que cuando escucha  el último movimiento de la sinfonía de Beethoven, experimenta algo que le transporta. Afirmando después que es algo sublime, algo que le embarga, le sobrecoge y le hace pequeño. Y añade que las pinturas de Van Gogh le subyugan. Y llegado aquí da un giro: “Sin duda, todos saben que hablo de la belleza”. Yo le respondo a Francisco Mora que no es así, que nadie sabe que habla de la belleza, pues en ningún momento ha hablado de la belleza. Ha hablado, por una parte, de dos existencias objetivas, de dos obras de arte, la novena sinfonía de Beethoven y las pinturas de Van Gogh, y por otra parte, de determinados estados espirituales o subjetivos: sentirse embargado, sobrecogerse, sentirse pequeño y sentirse subyugado.  Dado su razonamiento, lo que Francisco Mora cree que el lector supone o piensa es que esos estados subjetivos son signos de la existencia de la belleza. Pero Francisco Mora no ha demostrado tal cosa. Es un supuesto arbitrario. Además esos estados espirituales también se pueden experimentar frente a hechos y cosas que no son obras de arte. Luego falta aquí precisión.

domingo, 23 de septiembre de 2018

La alienación ontológica


La alienación, entendida como la pérdida de visión de la importancia fundamental de las relaciones y diferencias esenciales a favor de las relaciones aparentes, alcanza a todos los planos de la vida, a todas las formas de la práctica social y a todas las clases sociales. Nada escapa al comportamiento alienado. La globalización que ha hecho del mercado capitalista el mecanismo económico que lo determina todo y ha convertido el dinero en la potencia absoluta que lo media todo es la causa última de la alienación. Ha creado una ideología donde los bienes públicos y colectivos se han convertido en un simple medio para el acrecentamiento sin límites de los intereses individuales. Cuando la psicología actual estudia al individuo y quiere liberarlo de su ansiedad, tristeza y soledad, solo le proporciona remedios centrados en el individuo, no le propone ninguna meta social, ninguna tarea donde el beneficiario sea la sociedad. La concepción de que lo público no es de nadie es una idea que se ha ido afianzando de manera perniciosa en la mente de las nuevas generaciones. De manera que se genera la idea de que en los espacios públicos todo el mundo puede hacer lo que quiera. No se genera la idea de que los espacios públicos deben cuidarse del mismo modo que cuidamos los espacios privados. También se hace necesario señalar que bajo el punto de vista global asistimos a una degradación del ser humano como nunca había acontecido. Y la ideología, entendida como una concepción profunda del mundo, ha dejado de tener un papel destacado en la vida social.

lunes, 20 de agosto de 2018

Pensamiento, alienación e imagen


Primero las cosas cobran vida en el reino de la existencia y después viene solícito el pensamiento a saber qué son. Los seres humanos no se reúnen previamente para decidir entre todos qué tipo de relaciones sociales quieren establecer, sino que primero se establecen esas relaciones sociales y después los seres humanos se preguntan por qué pasa lo que pasa. Esta circunstancia, que primero las cosas son y después se piensa qué son, es la causa que impide controlar la generación de la enajenación. (Por enajenación entenderemos que los seres humanos no controlan ni dominan las relaciones sociales que crean). Y esto ocurre sobre todo en el mundo capitalista, donde se invierte la relación racional y justa entre lo individual y lo social y se sustituye por una relación perversa: en vez de que en la actuaciones individuales prime el interés social, y tendríamos así una sociedad socialista, ocurre lo contrario: los productos sociales se utilizan como un medio para la realización del interés individual, teniendo así una sociedad capitalista. Esta relación perversa entre lo individual y lo social, esta relación que convierte lo social en medio del interés individual y que es engendrado por el mundo mercantil-capitalista, es la principal fuerza económico-social que fortalece la enajenación de las grandes masas sociales.

sábado, 23 de junio de 2018

Significación y representación


En la percepción se nos presenta la situación objetiva en toda su plenitud, con todos sus escorzos y todos sus detalles. Pero la percepción donde todo se da de forma simultánea es una sucesión de percepciones. Cuando Edmund Husserl en sus Investigaciones Lógicas, dándole expresión a su percepción, dice “un mirlo echó a volar”, es obvio que esto es posible solo concibiendo la percepción como una sucesión de percepciones, concibiendo la percepción no como una fotografía sino como un vídeo. Luego la percepción también está determinada temporalmente y refleja el carácter sucesivo de los acontecimientos. Toda historia es una sucesión de acontecimientos.

viernes, 15 de junio de 2018

El momento


Cuando se deja pasar el momento de la necesaria actuación, la excitación se torna en inhibición, lo sabroso se vuelve insípido y el calor se transforma en gélido aíre. El exceso de conservadurismo termina por matar el cambio de raíz. Todo vuelve a ser como al principio y la atonía se apodera del alma.



domingo, 10 de junio de 2018

Valor y valor de cambio (Crítica de Marx a Wagner)


El teórico construye el mundo mediante conceptos. Pero en los conceptos hay que distinguir dos aspectos: el objeto del concepto y el contenido del concepto. Así por valor de uso entendemos una cosa que por sus propiedades satisface necesidades humanas. El objeto del concepto es “valor de uso”, mientras que el contenido del concepto es “cosa que por sus propiedades satisface necesidades humanas”. Esta distinción es muy importante y muchos teóricos cometen errores importantes a este respecto. Marx y Wagner, por ejemplo, hacen uso de dos objetos conceptuales iguales, “valor de uso” y “valor de cambio”, pero los contenidos conceptuales atribuidos a esos dos objetos conceptuales por Marx y Wagner no son los mismos. Aclaro que el contenido conceptual que antes atribuí al objeto conceptual “valor de uso” no agota todo el contenido conceptual de dicho objeto. Más adelante lo pondré de relieve.

domingo, 20 de mayo de 2018

El chalé de Irene Montero y Pablo Iglesias


En 1978 Deng Xiaoping  lideró la reforma económica china.  Uno de los objetivos principales de esa reforma era acabar con el socialismo pobre. El socialismo  pobre, el socialismo basado en la escasez y en las restricciones, no atrae a nadie y no representa un futuro prometedor. Antes que el socialismo pobre las mayorías sociales prefieren el capitalismo. Un rasgo estructural del modelo soviético de socialismo, del que la economía socialista china era un ejemplo, era el escaso desarrollo de la industria ligera, esto es, de la industria dedicada a los bienes de consumo. Socialismo pobre significa salarios bajos.

sábado, 5 de mayo de 2018

El Concepto y su realización (2)


(Colaboración de Ramón Galán)            

Estimado Francisco, quiero compartir contigo una reflexión surgida de la lectura y análisis tu artículo.
           
Una de las cosas, entre otras, que me llamó la atención fue cómo definiste a los pensadores dogmáticos: “pensadores atados a ideas fijas”. En este sentido, y llevas razón, la atadura a la consigna rígida de que primero es la realidad y luego el concepto, atadura propia de los materialistas dogmáticos, nos llevaría a catalogar a Marx, por sus ideas formuladas en el proceso de trabajo, como pensador idealista. Es evidente que todos los valores de uso que sean resultado del proceso del trabajo, como por ejemplo, una mesa, ha existido primero como concepto en la cabeza del carpintero y después como realidad: el ser de la mesa la ha recibido del concepto mesa.

martes, 1 de mayo de 2018

El concepto y su realización


En el trabajo de hoy expondré de modo reflexivo unas ideas de Hegel contenidas en las dos primeras páginas de la introducción de Principios de la Filosofía del Derecho. Lo hago con el objetivo de que el lector se familiarice con el pensamiento de Hegel y compruebe su beneficiosa influencia en el pensamiento de Marx. En la evaluación del pensamiento de cualquier pensador hay que contemplar tres aspectos: contenido y grado de conocimiento sobre el objeto de estudio, método de pensamiento –si es metafísico o dialéctico–, y línea de pensamiento –si es empirista,  materialista o idealista–. Si expresara en términos porcentuales cómo participa cada aspecto en la evaluación total del pensador en cuestión, afirmaría que el contenido y grado de conocimiento representa el 70 por ciento, el método de pensamiento el 25 por ciento, y la línea de pensamiento el 5 por ciento. Es importante esta idea puesto que muchos marxistas dogmáticos siguen creyendo que la línea de pensamiento es el aspecto decisivo en la evaluación del pensamiento filosófico.

domingo, 8 de abril de 2018

El dinero: una de las esencias humanas enajenadas y su superación


Un trabajador valenciano, lector de mi blog, me formula siguiente pregunta: ¿Se tiene que mantener el dinero como la materialización lógica e histórica del valor y las condiciones de producción? Entiendo que cuando este lector habla de las condiciones de producción, habla de las condiciones de producción mercantiles. Aclaro que hablaré de las condiciones mercantiles de la producción y no de las condiciones mercantiles capitalistas. Pues si bien me parece muy lejana, cuestión de varios siglos, la superación de la determinación mercantil de la riqueza, no me lo parece tanto la superación de su determinación de capital. Aclarado este pormenor, esta es mi respuesta.

lunes, 19 de marzo de 2018

Facebook e Instagram: capitalismo y alienación de masas


El capitalismo está cambiando a velocidad de vértigo y cada vez se muestra más superpoderoso. Y lo está haciendo en su manifestación más externa, más aparente y más cercana. Pero no separemos la apariencia del capitalismo de su esencia, no la veamos en su diferencia sino en su igualdad. Recordemos entonces a Hegel cuando dice que la apariencia es la esencia en la determinación del ser, esto, en su determinación perceptiva. No sigamos representándonos la esencia del capitalismo en  forma exclusiva como la contradicción que se da en el seno del capital industrial entre capital y trabajo. Pensemos el plusvalor como la cantidad de plustrabajo que genera el trabajo bajo todas las formas del capital y que es apropiado por los capitalistas de las más diversas formas. No sigamos atado a la noción de monopolio como aquella condición económica donde con respecto a una determinada clase de producto hay una sola empresa que la produce. Pensemos en los precios de monopolio como aquella condición económica que se da en una empresa que produce su bien o servicio para millones de consumidores y actúa en el mercado global. Pensemos que bajo el dominio de la publicidad y el quehacer de los influencers en las redes sociales el consumidor solo desea poseer una determinada clase de bien. Comprendamos que las grandes marcas conocen la fidelidad de las grandes masas sociales por sus productos, que su precio no corresponde a su valor, que está por encima, y, por consiguiente, obtienen el plusvalor de una parte del salario del consumidor. Igual que ocurre con el interés que paga un trabajador por el crédito que pide para comprarse un automóvil o una vivienda: es parte de su salario. Las grandes masas sociales están siendo enormemente explotadas no solo en su trabajo, sino también cuando consumen. Por eso decía al principio que deberíamos ver la esencia del capitalismo bajo la determinación del ser, esto es, en su apariencia y manifestación externa, esto es, en el mercado.

domingo, 11 de febrero de 2018

Las diferencias esenciales en la concepción económica entre Marx y Böhm-Bawerk (Crítica a Böhm-Bawerk y 6)

Quiero acabar estas entregas con un trabajo de lectura más fluida, sin tantos escalones y tropiezos. Lo primero que haré será exponer de forma sucinta las tres críticas fundamentales que Böhm-Bawerk formula contra el pensamiento económico de Marx. Primera crítica: Cuando Marx admite que en el mercado capitalista y por medio de la competencia las mercancías se venden por sus precios de producción, deja sin validez su teoría del valor. Segunda crítica: Marx no reconoce el papel destacado que tiene el valor de uso en el mercado. Y tercera crítica: Marx no reconoce el papel que tiene la oferta y la demanda en la determinación de los precios o la subestima.

domingo, 4 de febrero de 2018

Lo que nos queda después de abstraer de la mercancía su valor de uso (Crítica a Böhm-Bawerk 5)

Según Böhm-Bawerk, Marx confunde la abstracción de una circunstancia en general con la abstracción de las modalidades especiales bajo las que esta circunstancia se manifiesta. Y a este propósito en las páginas 116-117 dice lo siguiente: “También en la relación de cambio de las mercancías se hace abstracción de la modalidad específica bajo la que el valor de uso de las mercancías puede presentarse, del hecho de que la mercancía sirva para la alimentación, para el vestido, para la vivienda, etc., pero no, ni mucho menos, del hecho de que desempeñe funciones de valor de uso en general. Que no se puede hacer abstracción, pura y simplemente, de esta cualidad habría debido deducirlo el propio Marx del hecho de que no puede existir valor de cambio donde no existe valor de uso; hecho que el propio Marx se ve obligado a reconocer reiteradas veces”.

jueves, 25 de enero de 2018

El valor: la abstracción del valor de uso en el proceso de intercambio (Crítica a Böhm-Bawerk 4)

En la sección 1 del capítulo IV de la Conclusión del sistema marxiano, Böhm-Bawerk dice lo siguiente: “En la búsqueda de esa cosa común que caracteriza al valor de cambio, Marx recurre al siguiente procedimiento. Pasa revista a las distintas cualidades que poseen en general los objetos equiparados en el intercambio, y luego, sirviéndose del método de la exclusión elimina todas aquellas que no superan la prueba, hasta que solo queda una cualidad. Ésta –es decir la cualidad de ser producto del trabajo–deberá, pues, ser la cualidad común buscada. Se trata de un procedimiento bastante extraño, aunque no reprobable como tal. Es ciertamente extraño que, en lugar de someter la supuesta propiedad característica a una prueba positiva –que en todo caso habría conducido a uno de los dos métodos señalados más arriba y cuidadosamente evitados por Marx–, para convencer al lector de que ésa es precisamente la propiedad buscada, se recurra exclusivamente a una prueba negativa, mostrando que no es ninguna de las demás propiedades”.

jueves, 18 de enero de 2018

¿En el intercambio de mercancías predomina la igualdad o la desigualdad? (Crítica a Böhm-Bawerk 3)

Böhm-Bawerk, sin demostrarlo, trata de deslegitimar la tesis de Marx según la cual el intercambio de mercancías es una relación de igualdad. Como Böhm-Bawerk no expone la tesis contraria, que la relación de cambio se basa en la desigualdad, he recurrido a la explicación suministrada por Samuelson y Nordhaus.   El error de fondo de Samuelson y Nordhaus, y esto ocurre en general con todos los economistas convencionales, es que no distinguen con rigor y precisión el valor de uso de una mercancía de su valor de cambio. Y el error de forma, que a fin de cuentas es también un error de contenido, es que los economistas convencionales siempre se las dan de científicos y de rigurosos, frente a Marx, a quien presentan como un pensador muy dado a las fantasías mentales.

viernes, 12 de enero de 2018

¿Cómo desarrolla Marx la tesis de que el valor depende exclusivamente de la cantidad de trabajo incorporada a la mercancía? (Crítica a Böhm-Bawerk 2)


El libro que utilizaré de referencia es de Eugen Von Böhm-Bawerk titulado La conclusión del sistema marxiano. En concreto someteré a crítica detallada  el capítulo IV titulado El error del sistema marxiano. Sus orígenes y ramificaciones. La primera cita viene después que Böhm-Bawerk se formule la pregunta que encabeza este trabajo: “¿Cómo desarrolla Marx la tesis de que el valor depende exclusivamente de la cantidad de trabajo incorporada en la mercancía?” Esta es la primera respuesta de Böhm-Bawerk: “Comencemos con una pregunta que nos conduce inmediatamente al núcleo de la cuestión: ¿Por qué caminos llegó Marx a la tesis fundamental de su teoría, esto es, a la tesis de que todo el valor se basa única y exclusivamente en la cantidad de trabajo incorporada a la mercancía? No hay duda de que esta tesis no es en absoluto un axioma tan obvio que haga superflua cualquier prueba. Valor y esfuerzo, como ya expuse en otro lugar,  no son en modo alguno dos conceptos tan emparentados que susciten inmediatamente la idea de que el esfuerzo constituye la causa del valor. Que alguien se esfuerce en conseguir una cosa es un hecho y el que esa cosa valga la pena que ha costado adquirirla, otro hecho distinto; la experiencia diaria se encarga de demostrar que ambos hechos no coinciden, sin que acerca de esto pueda existir la menor duda. De ello tenemos una prueba en los innumerables esfuerzos estériles que diariamente se realizan por falta de precisión técnica, por error de cálculo o, simplemente, por falta de fortuna. Y son también bastante numerosos los casos de lo contrario, los casos en que un pequeño esfuerzo corresponde un alto valor”.

lunes, 8 de enero de 2018

Crítica a Böhm-Bawerk (1)

Me he hecho con el libro de Böhm-Bawerk titulado La Conclusión del Sistema Marxiano. En dicho libro el economista austriaco somete a crítica El Capital de Karl Marx, en concreto su concepto del valor y su ley del valor. La línea central de su argumentación estriba en que Marx incurre en una contradicción insalvable entre lo que dice en el primer libro de su obra y lo que dice en su tercer libro. En el primer libro, a juicio de Böhm-Bawerk, Marx afirma que las mercancías se venden por su valor, y en el tercer libro afirma lo contrario: las mercancías se venden por su precio de producción. Como la influencia de Böhm-Bawerk entre los neoliberales es notoria y su crítica al pensamiento económico de Marx es considerada por aquellos de primer nivel e irrebatible, me he hecho con el compromiso de ajustar cuentas con dicha crítica Mi crítica al pensamiento crítico de Böhm-Bawerk tiene como base argumental cinco aspectos.