jueves, 23 de junio de 2016

Podemos y los prejuicios de la izquierda

1. Hablar al margen de la experiencia del socialismo real. No tener en cuentas las lecciones del socialismo soviético. Hablar como si no hubiera historia, como si las cosas de hoy fueran como las de ayer, y apoyarse para ello en las nuevas generaciones que no vivieron esa época. No aceptar que se puede ser de izquierda pero reaccionario y fascista. No aceptar que Podemos representa el socialismo reaccionario.  No ver que Podemos juega con la ambigüedad y cambia de color según le cuadre: hoy me declaro populista y mañana socialdemócrata. Legitimar la mentira y la falsedad si tiene el cuño de izquierda.  Obnubilarse con el concepto de izquierda. No reconocer abiertamente que Stalin y la banda de los cuatros, por ejemplo, eran de izquierda pero fascistas.


2. Presentar a Mariano Rajoy como la encarnación del mal, el mal por antonomasia, el mal absoluto. Y le voto a Podemos con tal de que Rajoy desaparezca del mapa político. Creer que es la política económica la esencia de nuestros males y no el sistema económico. De ahí que se acepte como natural los grandes sueldos de los grandes capitalistas, entre los que deben incluirse, por ejemplo, a Messi y Ronaldo,  y cuestionar los sueldos de los políticos.

3. Creer que cuando se produce un movimiento social como el que representa Unidos-Podemos hay que perder la libertad de pensamiento. Dejar de ser autocrítico y dejarnos llevar por el movimiento político populista como si fuera a una avalancha a la que nadie de izquierda puede oponerse; porque si no, sería visto con malos ojos y aparecería alineado con la derecha. No ser valientes e independientes como pensadores. No criticar a los oportunistas y arribistas que se han subido al carro “exitoso” de Podemos.

4. Dejar de lado los más mínimos principios y dentro del mismo movimiento que cada cual tire por su lado: que unos digan que el movimiento es de izquierda, que otros digan que es un movimiento social de carácter transversal, que otros hablen de un sujeto abstracto llamado pueblo, que su líder diga que en el 2013 se declaraba comunista porque quería ser un provocador y que ahora se llama socialdemócrata porque aspira a gobernar, que otros hagan del derecho a decidir un asunto clave,…

5. Confundir la legitimidad de las causas sociales, la lucha contra la pobreza, el paro y la desigualdad, con la legitimidad de la fuerza que quiere representarla. Adherirse a la esperanza y no a la teoría. Sobrevalorar el sentimiento y la emoción frente a la conciencia.

6. No criticar lo sustancial del sistema económico capitalista, la explotación del trabajo por el capital y la apropiación de trabajo ajeno por miles de resortes, y centrarse en lo accidental: la corrupción.

7. Transformar la política en la primera realidad y abandonar la concepción marxista que hace de la economía la primera realidad. Enajenar la sociedad civil por medio del Estado.

8. Simplificar la visión del mundo y sustituir, por ejemplo, la concepción marxista de las clases sociales, llena de complejidad y profundidad, por la concepción superficial del populismo: los de arriba y los de abajo.

9. Negarse a reflexionar y a buscar la verdad en los hechos. En Alemania gobierna el CDU desde el año 2005: un partido de derecha liderado por Angela Merkel que aplica la política económica del “neoliberalismo”. Sin embargo, el paro no llega al 5 por cien y su Estado del bienestar es de los mejores de Europa. Puse entre comillas la expresión “neoliberalismo” para indicar que las políticas económicas neoliberales no son iguales en todas las naciones. Igual sucede con el capitalismo. No se puede hablar de las políticas económicas haciendo abstracción de la determinación histórico-nacional. Lo que intento demostrar con el ejemplo de Alemania es que la política económica no representa la quintaesencia de lo que sucede en términos económicos y sociales en un país.

10. Toda crítica que viene de la derecha debe ser negada. La verdad es una cuestión partidista y no una cuestión científica. Desde siempre la derecha afirmó que en la URSS había capitalismo de Estado y la izquierda comunista y marxista lo negó. Sin embargo, lo cierto era que en la URSS había capitalismo de Estado, capitalismo burocrático y socialismo feudal. Era un mundo reaccionario. Del mismo modo toda crítica que hace la derecha a Podemos debe ser negada porque proviene de la derecha.

11. No asumir que además de la política económica son necesarios cambios profundos en la estructura económica para reducir el paro y mejorar el Estado del bienestar, como por ejemplo un potente desarrollo industrial y un aumento de la cuota de participación del país en cuestión  en el mercado mundial, como bien pone de manifiesto el caso alemán.

12. No ver que la conciencia socialista es una manifestación particular de la conciencia social y que esta conciencia social viene desarrollándose desde las sociedades esclavistas, y que no siempre el predominio de los partidos de izquierda asegura el predominio de la conciencia social. Entiendo por conciencia social aquella conciencia que desarrolla, fortalece y preserva los bienes públicos. De manera que en una país como Austria donde ha predominado en la política los partidos de derecha la conciencia social es mucho más poderosa y profunda que en España, donde desde la transición la izquierda ha tenido un peso decisivo en la política.

13. No entender ni asumir que la irrupción de China en el mercado mundial con su potente y acelerado desarrollo económico y sus costes laborales bajos ha sido uno de los causantes de la bajada de los salarios y la merma de las prestaciones sociales en los países de la Unión Europea.

14. No ver que en el programa de Podemos no hay ningún medida que nos haga imaginar que el poder financiero, en especial los poderosos fondos de inversión, vaya a perder su hegemonía en la economía y vaya a dejar de determinar de manera decisiva  la política económica.

15. No querer ver que el aumento del gasto del Estado provocará inevitablemente un aumento de la deuda pública y que, por tanto, el Estado estará aún más bajo el dominio del poder financiero.

16. En tiempos de la transición democrática, en los años setenta y ochenta, el nivel ideológico teórico de la política española era alto. Hoy día, en especial con la irrupción de Podemos, el nivel teórico ideológico ha decaído de manera estrepitosa y la bancarrota ideológica de los marxistas ha sido plena.

17. No ver que la irrupción de Podemos impidió que IU rentabilizara el descontento social y se convirtiera en una fuerza política poderosa. No ver que la alianza de IU con Podemos significa la muerte política de IU  y la sepultura del marxismo por el populismo.

18.  No recordar que forma parte de la historia de los partidos comunistas, al principio partidos socialdemócratas, la crítica no solo a la derecha sino también a la izquierda extremista y reaccionaria. Y en este sentido IU nos defraudó por no criticar y desenmascarar a Podemos como un partido de la pequeña burguesía con una concepción reaccionaria del  socialismo.



1 comentario:

  1. Cuando escuché por primera vez a Pablo Iglesias quedé fascinado. Su discurso era convincente e impactante. Así que decidí leer sus trabajos académicos y su recuperación del discurso de izquierda latinoamericano. Y ahí vi que, como otros discursos entre posmodernos, neomarxistas humanistas centrados en la inmediatez; Podemos era una venta de ilusiones. Lo mismo hasta incorporada hasta doctrinas y prácticas New Age. Por eso, este revelador resumen me parece el mejor análisis hasta el momento de Podemos.

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