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jueves, 26 de julio de 2012

Palabras de Lutero contra la usura

“Hay que saber que en nuestra época (de la que el apóstol san Pablo predijo que sería peligrosa) no sólo la avaricia y la usura se extienden con fuerza por el mundo entero, sino que, además, estos defectos se atreven a encontrar toda clase de pretextos para dar rienda suelta a su maldad, so capa de legitimidad”. Sobre el comercio y la usura. Del Doctor Martín Lutero, agustino en Wittenberg.

viernes, 20 de julio de 2012

Dinero e influencia

Escuchemos a Paul Krugman en la página 97 de su libro “¡Acabad ya con esta crisis!”: “El dinero compra influencia; mucho dinero compra mucha influencia; y las políticas que nos han llevado hasta donde estamos, aunque nunca han hecho demasiado por la mayoría de la gente, al menos sí han funcionado muy bien (al menos durante un tiempo) para unas pocas personas situadas en lo más alto”.

domingo, 15 de julio de 2012

Ya que hablamos de crisis financiera, hablemos del dinero

Ya he terminado de leer el libro de Paul Krugman titulado “¡Acabad  ya con esta crisis!”.  Esperaba más de este texto. Tenía la esperanza de encontrar algo novedosamente radical. Esta crisis ha traído muchas desgracias a la humanidad. Es una crisis profunda. Luego uno espera pensamientos profundos. Pero en todo el libro Krugman no elabora pensamiento profundo alguno, se queda muy por debajo de las exigencias de la realidad. Por ejemplo, en la página 95 Krugman se expresa en los siguientes términos: “Pero ¿existe una flecha de causalidad tal que una directamente la desigualdad de ingresos con la crisis financiera? Quizá, pero es más difícil de demostrar”.  Me enfada esta forma de pensar. Krugman es incapaz de pensar fuera de los cánones capitalistas, por eso resulta tan débil su pensamiento. Además respecto de los trabajadores sólo se plantea si tienen empleo o no lo tienen, y no cuanto ganan en proporción a lo que ganan los capitalistas.  Otro aspecto más: A la hora de hablar de la desigualdad en la distribución de la riqueza Krugman sólo se fija en el 1  de la población de EEUU, que posee el 34,6 % de la riqueza, pero no en el 19 % de la población, que posee el 50,5 % de la riqueza. Analiza la desigualdad, pero con muy poca profundidad y sin vincularlo estrechamente con las relaciones de producción capitalistas. No ve clases sociales sino individuos. Pero bueno, ya me ocuparé de este tema más detalladamente en otro trabajo.

miércoles, 11 de julio de 2012

Los papeles real e ideal de la persona

Yolanda, una de las lectoras de este blog, me hace llegar las siguientes palabras de Goethe, tomadas de su autobiografía: “Todas las personas de buena voluntad, a medida que aumenta su formación cultural, sienten que tienen un doble papel que desempeñar en el mundo, un papel real y un papel ideal, y en este sentimiento hay que buscar el fundamento de toda nobleza. El papel real que nos toca desempeñar pronto lo conocemos con claridad más que suficiente. Respecto al segundo, raramente llegamos a conocerlo bien. El hombre puede buscar su destino más elevado en la tierra o en el cielo, en el presente o en el futuro, pero precisamente por eso se verá interiormente sometido a una eterna vacilación y exteriormente a una influencia perturbadora, hasta que de una vez por todas tome la decisión de declarar que lo justo y lo correcto es lo que sea conforme a su naturaleza”. Después Yolanda añade estas palabras: “Esto es un pensamiento abstracto para mí. El papel real y el ideal, lo que es conforme a la naturaleza del hombre. Lo leo y lo releo intentando concretar pero no avanzo”.

domingo, 8 de julio de 2012

El hombre es el sueño de una sombra

Valelele, una de las seguidoras de mi blog, estudiante de Pedagogía de Artes Plásticas, dice en su presentación que le gusta buscar la esencia de todo. Me hizo pensar. ¿Qué es o en qué consiste buscar la esencia de todo? En buscar lo que hay de más perenne en las cosas, lo menos accidental, lo menos aparente. También podríamos entenderlo en el sentido de buscar lo más definitorio de las cosas. Se trata en todo caso de no quedarse con las apariencias y las primeras impresiones, sino en ir más allá, hacia las profundidades. Pero no siempre se puede. Hay veces que las fuerzas de las apariencias son tan poderosas que no podemos ir más allá. Y hay causas objetivas y subjetivas que lo explican. Pero ahora no es el momento de resolver este problema teórico. Ya llegará su momento.

jueves, 5 de julio de 2012

Semiosis delimitada

Yo podría decir: pensemos en un vaso. Pero así me estaría expresando de forma general e invitaría al lector a pensar de un modo general. Esta forma de proceder no sólo tiene el inconveniente de que nos abstraemos de cómo son las cosas en la práctica, sino además de aislar el objeto de las situaciones concretas a las que pertenece. El mismo error de procedimiento se produce cuando decimos hablemos de la palabra “mesa”, de una huella o de un gesto de enfado: naufragaremos en el ancho mar de lo general.  Así que cambiemos el modo de proceder. Y diré: piense usted, amable lector, en un vaso concreto. Vaya usted a la cocina y tome entre sus manos un vaso. Parece que ya no es sólo un asunto de la cabeza y de la libre imaginación y suposición, sino un asunto más práctico, han intervenido las manos y está usted en su casa.

sábado, 30 de junio de 2012

Huellas de niño sobre la nieve (III) y semiosis ilimitada

En esta última reflexión quisiera atender a la dimensión temporal del fenómeno semiótico en cuestión, obtener una visión de conjunto del mismo, y destacar el papel tan decisivo que desempeña la representación en el proceso de semiotización. Por último, demostraré el carácter erróneo del concepto de semiosis ilimitada frente al carácter acertado de concepto de semiosis delimitada. El dilema semiótico presente en el fenómeno que hemos sometido a análisis y que hemos titulado “Huellas de niño sobre la nieve”,  quedará resuelto cuando la mujer experimentada en el sentido de la nieve (en adelante la mujer ESN) identifique al asesino. Pero esto debe ocurrir al final del proceso. Así que detallemos las tres fases temporales de las que se compone este fenómeno semiótico. La primera fase la situaremos en el pasado, la segunda fase en el presente y la tercera fase en el futuro. En la segunda fase se produce un vacío espacial, no hay percepción del asesino, que será resuelto en la tercera fase. Pero entremos en detalle.

lunes, 25 de junio de 2012

Huellas de niño sobre la nieve (II)

Sigo la reflexión. Hago uso de los conceptos de “Reflexiones sobre Semiótica” que pueden encontrarse en este mismo blog bajo la etiqueta Semiótica. Hablamos de las huellas que dejó el niño sobre la nieve caída en la azotea del edificio donde vivía. Nos encontramos ante un modo de expresión. El niño es el objeto expresado, la nieve es el medio de expresión y las huellas son la expresión. Expresado fenomenológicamente diremos: Un subconjunto del valor referencial del niño, en concreto las referencias que pertenecen a sus zapatos, han saltado desde su propio cuerpo al cuerpo de la nieve. (Para no entrar de momento en disquisiciones más detalladas, consideraremos los zapatos como un pequeño cuerpo añadido al cuerpo propio del niño). Las referencias que contienen en principio las huellas son las dimensiones del zapato del niño y su peso.

domingo, 24 de junio de 2012

Huellas de niño sobre la nieve

Una mujer se aproxima a su casa en una ciudad nórdica  asolada por la nieve. En los aledaños del edificio donde vivía vio una aglomeración de personas y una ambulancia. Aceleró el paso preocupada. Sobre la acera vio un niño de siete años boca abajo. Lo conocía. Era el hijo de su vecina. Corrió con la cara desencajada hacia él. Observó un pequeño charco de sangre bajo la cabeza del niño. Los enfermeros le dijeron que se cayó de la azotea. De forma apresurada subió las escaleras. Cuando llegó arriba observó una línea de huellas de niño que terminaban en el muro. Dos policías con aire sosegado y rutinario tomaban notas. La mujer les preguntó: ¿de quién huía? Los policías encogiéndose de hombros y sin dar crédito a lo que decía respondieron: “estaba jugando y se cayó. Caso cerrado”. La mujer gritó: ¡No! El niño fue asesinado.

sábado, 23 de junio de 2012

Crisis, deuda y desigualdad

Después de la crisis bancaria desatada en 2008 llegó la recesión. Y con la recesión ha llegado el mayor de  los males de las crisis capitalistas: el paro. Y con el aumento del paro disminuyen las cotizaciones a la seguridad social y la recaudación fiscal. El Estado se empobrece y tiene que endeudarse con el capital privado. No obstante, la crisis no es crisis para todos de igual modo. Hay personas que se siguen enriqueciendo en época de crisis. Los salarios disminuyen, pero no el de los grandes ejecutivos. Hay empresas que cierran, pero otras ven aumentados sus beneficios. Y a pesar de la crisis, o mejor, gracias a la crisis, los capitalistas monetarios y todos los gestores de ahorros y fondos de pensiones cobran más intereses por el dinero prestado que en tiempo de bonanzas. Sigue habiendo mucho mercado y poco Estado. A nivel global es donde este hecho más se pone de manifiesto. La contradicción entre el interés común y el interés individual sigue dominando el mundo. Siguen siendo siempre los pocos y sus intereses los que se imponen sobre los intereses de los muchos. Pero los economistas reformistas, que son dentro las fuerzas progresistas quienes disponen de las mejores tribunas  y a quienes más respeto se les dispensa, se quedan siempre cortos. Pero de eso hablaré en el último apartado de este trabajo.