Hay ciertos intelectuales que creen que la humildad es aparentar menos de lo que en esencia se es. Pero la humildad en principio es la actitud que te permite no darle a tus capacidades y a lo que haces, que a lo mejor son óptimas, demasiada importancia. ¿Por qué? Porque aquello en lo que eres bueno y eficaz, se lo debes a las generaciones anteriores y a muchos otros que permanecen en el anonimato. Hay otro aspecto: tu ser social y tu ser biológico como totalidad no es solo lo que tú eres por ti mismo y gracias a ti mismo, sino en mayor grado lo que tú eres por medio de otros. De ahí que la humildad deba ser la virtud que de modo regular debería regular tu vida.