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jueves, 22 de mayo de 2003

¿Es Saussure un idealista o un realista ingenuo?

Aldo Mazzucchelli declara que Saussure es un idealista por tres razones. La primera razón la descubre Aldo en la siguiente afirmación de Saussure: antes de que exista el lenguaje, la mente no es más que una “masa amorfa e indistinta”.  Saussure parte de la base de que el signo lingüístico está formado por dos elementos: ideas y sonidos, pensamiento y materia fónica. Una vez sentada esta base debemos preguntarnos: ¿en qué forma existían el pensamiento y la materia fónica antes de estar unidos? Y Saussure responde que el pensamiento era nebuloso e indistinto, y los sonidos, indeterminados. Sólo cuando se unen, sonidos y pensamiento quedan firmemente determinados. Creo que no es tan importante catalogar a Saussure de idealista, como plantear y tratar de responder a aquella pregunta: ¿en qué forma existían las ideas y los sonidos antes de estar unidos y constituir el signo lingüístico? De todos modos creo que esta concepción de Saussure tiene que ver más con la antigua  teogonía  que con el idealismo, donde se planteaba que al principio era el Caos (lo indeterminado) y que luego sobrevino el Orden y la Ley (lo determinado). 

El valor de uso

Marx elaboró el concepto de valor de uso de dos modos. Primera elaboración: el valor de uso es una cosa que por sus propiedades satisface necesidades humanas.  Segunda elaboración: cada una de estas cosas (el hierro, el papel, etcétera) es un conjunto de muchas propiedades y, por eso, puede ser útil en diversos aspectos. En todo concepto hay que distinguir dos aspectos: el objeto y el contenido. De modo que en el ámbito lingüístico hay que distinguir igualmente dos aspectos: el nombre del objeto del concepto y el sintagma que expresa el contenido del concepto. En nuestro caso el nombre del objeto del concepto es ‘valor de uso’ y las expresiones del contenido del concepto son dos: ‘cosa que por sus propiedades puede satisfacer necesidades humanas’ y ‘al ser cada cosa un conjunto de muchas propiedades, puede ser útil en diversos aspectos’.

El lenguaje en la vida animal

Los animales tienen que enfrentar dos luchas básicas en su vida: la lucha por los medios de subsistencia  y la defensa frente a los depredadores. En el marco de la defensa frente a los depredadores, el mono cercopiteco ha desarrollado un elemental sistema de comunicación. Frente a un depredador aéreo el mono avizor emite una vocalización determinada; el resto de los  monos sube a los árboles. Frente a un depredador aéreo el mono avizor emite otra vocalización determinada, tras la cual los monos restantes bajan de los árboles y se protegen entre los matorrales. Y frente a una serpiente, el mono avizor emite otra vocalización determinada, distinta a las dos anteriores, y tras la cual los monos restantes rodean  a la serpiente y tratan de expulsarla valiéndose de ramas. La totalidad que aquí estudiamos es la defensa del mono cercopiteco frente a los depredadores, y uno de sus ingredientes, partes o momentos son las tres llamadas de alarma: la del depredador terrestre, la del depredador aéreo y el siseo de serpiente.

miércoles, 21 de mayo de 2003

El influjo del signo en la propiedad

(Las ideas que expondré a continuación están tomadas, con leves modificaciones, de la obra de G.W.F. Hegel titulada Principios de la Filosofía del Derecho)

Partimos de la base de que la Tierra en su origen tenía la condición negativa de no ser propiedad de nadie. A continuación establecemos la premisa de que el hombre en tanto voluntad libre tiene el derecho de apropiarse de cualquier cosa. Pero para que exista la propiedad no basta con que una persona diga que una cosa es suya, es necesario además que tome posesión de ella, único modo en que su voluntad será reconocible por los otros. Expresado en términos semióticos lo diremos así: si digo que algo es mío, le estoy dando a ese algo el predicado de que es mío. Pero ese predicado no aparece en ese algo de forma objetiva, y por lo tanto no resulta reconocible por los otros. De ahí que además del acto de voluntad de que algo es mío, sea necesaria la toma de posesión de ese algo, haciendo así objetivo aquel predicado.

El exceso como signo

Hay obras de arte que tienen precios astronómicos. La economía convencional explica estos precios diciendo que sus compradores así lo han valorado. Las razones subjetivas que explican este comportamiento no son importantes ni decisivas. Lo cierto es que esas obras de arte adquieren  esos precios desorbitados porque sus compradores lo quieren así. Pero antes de que los compradores lo quieran así, sería conveniente preguntarse si pueden comprarlas. Y  si pueden, será porque tienen grandes excedentes monetarios. Dicho de forma popular: les sobra el dinero. Los grandes excedentes monetarios son signos de que sus poseedores pertenecen a la clase de los grandes ricos. Y los precios desorbitados que adquieren ciertas obras de arte sólo se explican porque hay compradores con grandes excedentes monetarios. Y como con estos excedentes monetarios se compran dichas obras de arte, éstas se convierten en signo de que sus poseedores  pertenecen a la clase de los grandes ricos.

El estudio de lo elemental

Te agradezco la cordialidad y la mesura con que siempre respondes a mis mensajes. Aunque en tu última respuesta no has podido evitar  un cierto enfado, manifiesto cuando dices que yo te acuso de coquetear con el idealismo. Puesto que afirmar y acusar no es lo mismo. No obstante, salvando estas diferencias insignificantes, quisiera aclarar algunas cosas elementales del saber filosófico.

Aunque los números fueron creados hace más de dos mil años, su esencia  vino a aclararse a principios del siglo XX de la mano de Gotlob Frege. Pero no sólo es eso, aunque los números sean ciertamente muy viejos, no podemos prescindir de ellos en nuestra vida diaria. Sabes, además,  que el conocimiento de los números y sus operaciones básicas sigue siendo un saber tan necesario como hace siglos. No todo lo viejo desaparece. Dicho de otra manera: lo nuevo se edifica sobre lo viejo y conserva parte de lo viejo. Igual sucede con Pavlov y su estudio de la actividad nerviosa superior. Aunque las ciencias del comportamiento hayan avanzado muchísimo, no por ello podemos prescindir del conocimiento de la fisiología del cerebro aportado por Pavlov. Me aconsejas que cuando me canse de leer a Pavlov, lea a pensadores modernos. Yo no vivo esa contradicción como la existente entre el conocimiento viejo y el conocimiento moderno, sino como la existente entre el conocimiento de las cosas elementales y la ignorancia sobre esas cosas elementales, que domina muchísimo en el pensamiento moderno. Igual sucede en el terreno de la Filosofía: hay muchos filósofos modernos que se dedican al estudio de las formas de conciencia más complejas, como puede ser el lenguaje humano, sin dominio riguroso de los problemas básicos de la filosofía y de la fisiología. Al igual que hay muchos semiólogos dedicados a estudiar la semiología del dinero sin conocimientos básicos de economía. Hay mucha apariencia de saber en muchos pensadores modernos, y mucho intento de ser originales, pero no dejan de ser unos especuladores que ignoran y desprecian el conocimiento de las cosas elementales. Es esta clase de pensadores quienes convierten los conceptos de materialismo e idealismo en palabras que no tienen firmemente fijado su sentido, pudiendo ser empleados de las formas más arbitrarias posibles.

Cuba y su revolución

Los principios y la pena de muerte.  No cabe duda que los principios son muy importantes en nuestra vida ética. Guían nuestra conducta y nuestras actuaciones. Pero nunca deberían determinar nuestras decisiones. (Esto es lo que les ha sucedido a Saramago, Sergio Ramírez y Galeano: han tomado la decisión de condenar al Gobierno cubano porque están por principio  en contra de la pena de muerte.) Pero lo cierto es que las decisiones deben tomarse sobre la base de una evaluación rigurosa de los hechos y de la correlación de fuerzas. No estoy por principio en contra de la pena de muerte, pero si desearía que la pena de muerte no existiera. Creo que algunos intelectuales convierten sus deseos en principios; y esto es un grave error. Es mucho más riguroso explicar la necesidad y las causas que mueven a un Estado a aplicar la pena de muerte, como puede ser incluso el caso de los propios Estados Unidos, que expresar nuestro deseo de que no exista la pena de muerte como principio ético. Puesto que es en el pueblo donde reside la soberanía y no en los intelectuales.

martes, 20 de mayo de 2003

Teoría del valor de Marx





PROLOGO



Este trabajo interesa a todos aquellos investigadores que hacen uso, por una parte,  de los conceptos de forma y  de  valor, y por otra parte,  de la distinción filosófica entre esencia y fenómeno. Así que creo que interesará a economistas, sociólogos, filósofos, lingüistas y semiólogos. También será de mucho interés para todas aquellas personas dedicadas a la defensa de los intereses de los trabajadores y a propagar la necesidad del socialismo. Y será de interés igualmente para todas aquellas personas que quieran conocer el pensamiento de Marx en origen, cuya riqueza en contenidos conceptuales y en formas categoriales no tiene parangón. Este trabajo se compone de dos secciones: en la primera  se expone la transformación de la mercancía en dinero, esto es, la teoría del valor de Marx, y en la segunda, una  crítica a los detractores de Marx. Para las personas inquietas, las que desde el principio quieren saber cuál es el sentido, el estilo y el modo de este trabajo, les recomiendo que lean, en la segunda sección, el artículo titulado: ¿Es Marx metafísico o científico? Pero para comprender a ciencia cierta toda la parte crítica, es necesario leer previamente la primera sección. Es imposible entender la crítica a Baudrillard sin conocer la primera sección.

viernes, 21 de marzo de 2003

El hombre bomba (aspectos ideológicos)

(Respuesta Rodney Williamson)

Antes que nada quisiera agradecerte la cordialidad con que has criticado mi mensaje. También me ha resultado muy interesante el problema que has planteado, el hecho de que sí  en mi mensaje incurrí en el error de no respetar el discurso de los otros, al suponer un motivo en los musulmanes que no se corresponde con lo que ellos mismos creen. Es una puerta que tú has abierto y que yo quisiera aprovechar para atravesarla y dar unos pasos más allá. Dices en tu mensaje: “las declaraciones de los hombres bombas que he visto u oído dejan claro que se consideran mártires que, lejos de entregarse desesperadamente al “no ser” como tú sugieres, conservan su ser al ir al cielo”.  Sobre la base de esta afirmación tuya haré una serie de planteamientos que paso a detallar.

El hombre bomba

Uno de los generales del ejército irakíe ha dicho por televisión que una de las opciones que tiene su pueblo para defenderse de EE.UU. es producir hombres bombas. Este aviso tiene una clara función semiótica: aterrorizar a los familiares de los soldados estadounidenses, meterles el miedo en el cuerpo.