Translate

domingo, 4 de junio de 2000

Historia de la división de la jornada laboral en trabajo necesario y plustrabajo

La división de la jornada laboral en trabajo necesario y plustrabajo es una distinción que los obreros no deberían perder nunca de vista. Deben saber en todo momento qué parte de la jornada laboral emplean los obreros para producir sus medios de subsistencia y qué parte de la jornada laboral emplean para producir plusvalía para el amo de cada caso. Esta división está presente en todos los modos de producción, aunque en todos no se presenta con la misma claridad. En el modo de producción feudal la división se presenta clara como la luz del día, pero en los modos de producción esclavista y capitalista dicha división queda oculta.

En el feudalismo se distinguen de una manera palpable y sensible, en el tiempo y en el espacio, el trabajo que el siervo realizaba para sí, el trabajo necesario, y el trabajo forzado que realizaba para el señor feudal, el plustrabajo. Trabajaba, por ejemplo, con sus propios medios de producción en su parcela tres días por semana, produciendo sus medios de subsistencia. Los tres días restantes ejecutaba trabajo de prestación servil en las tierras del señor feudal, produciendo los medios de subsistencia y artículos de lujos de éste. Aquí queda claro como la luz del día que la jornada laboral del siervo se dividía en dos partes: tres días trabaja para sí mismo y tres días hacía trabajo gratuito para otro, para el señor feudal. Aquí queda claro que al productor directo no le pagan todo el trabajo que realiza, sino que una parte de él es apropiado abiertamente por el señor feudal.
En la sociedad esclavista la jornada laboral también se dividía en trabajo necesario, la parte de la jornada laboral durante la cual el esclavo no hace sino producir el valor de sus medios de subsistencia, y plustrabajo, la parte de la jornada laboral durante la cual el obrero produce los medios de subsistencia y vida de lujo del esclavista. En el trabajo de los esclavos se presenta como trabajo para su amo hasta el trabajo que el esclavo efectuaba para sí mismo, el trabajo con el cual el esclavo no hace sino reponer el valor de sus medios de subsistencia. Aquí la relación de propiedad, el hecho de que la persona del esclavo sea propiedad del esclavista, oculta el trabajo necesario, el periodo durante el cual el esclavo produce el valor de sus medios de vida. Aquí parece que el trabajo del esclavo es en su totalidad para el esclavista, pero no es cierto, una parte del valor de los servicios que presta es el equivalente del valor de los medios de subsistencia que consume.
En el trabajo asalariado, por el contrario, aparece como retribuido hasta el plustrabajo o trabajo no retribuido. Aquí la relación de dinero oculta el trabajo gratuito que hace el obrero para el capitalista. Si al obrero en vez de pagarle en dinero le pagaran con las propias mercancías que produce, al final de la jornada laboral diaria tendríamos el siguiente resultado: una parte de las mercancías serían de propiedad del obrero, que representarían el trabajo necesario, y la otra parte de las mercancías sería propiedad del capitalista, que representaría el plustrabajo. Así, pues, si al obrero le pagaran su salario en mercancías y no en dinero, aparecía claro que su jornada laboral se divide en dos partes: una parte trabaja para sí mismo y la otra parte trabaja gratuitamente para el capitalista. Sin embargo, al pagarle en dinero, parece que le pagan todo el trabajo que hace.

25 de julio de 2000.

No hay comentarios:

Publicar un comentario